Blizzard Entertainment continúa su ofensiva contra los servidores privados de World of Warcraft, y Stormforge es el último en caer. El servidor, que ofrecía versiones clásicas de Burning Crusade, Wrath of the Lich King y Mists of Pandaria, cerrará definitivamente el 14 de mayo, según confirmaron sus operadores en un comunicado.
Desde ya, no se pueden crear nuevas cuentas y el servidor dejará de aceptar actualizaciones. Aunque Stormforge seguirá operativo hasta la fecha de cierre, su página web y su servidor de Discord también serán desactivados. Los administradores han pedido a la comunidad que evite actitudes negativas en estos últimos días: «Mantengamos un ambiente positivo y hagamos que estos últimos momentos sean recordados de la mejor manera».
Los operadores de Stormforge revelaron que recibieron una carta de cese y desistimiento de Blizzard, lo que llevó a una «discusión positiva» con la compañía antes de tomar la decisión de cerrar el servidor. Este movimiento forma parte de la estrategia de Blizzard para eliminar la competencia de los servidores privados, que durante años han ofrecido alternativas a los jugadores que buscan experiencias clásicas de WoW.
Un servidor con cientos de miles de jugadores
Stormforge destacaba por permitir a los usuarios revivir etapas clave de la historia de World of Warcraft, como The Burning Crusade o Wrath of the Lich King, en un entorno gratuito con opciones de pago. Sin embargo, la progresión del contenido en servidores oficiales como WoW Classic ha reducido las opciones para los jugadores que prefieren versiones más antiguas del juego.
Actualmente, solo Burning Crusade cuenta con un servidor aniversario, mientras que Wrath of the Lich King Classic ya ha avanzado a Mists of Pandaria. Esta falta de diversidad en los servidores oficiales obliga a muchos jugadores a recurrir a servidores privados, pese a los riesgos legales y técnicos que conllevan.
¿Podría Blizzard evitar los servidores privados?
La existencia de servidores privados se debe, en gran parte, a las restricciones de Blizzard, como el modelo de suscripción. Aunque el lanzamiento de WoW Classic y sus múltiples versiones ha acercado a los jugadores a experiencias más antiguas, la compañía sigue sin ofrecer una solución clara para quienes buscan contenido descontinuado.
Mientras tanto, servidores como Stormforge han sido una válvula de escape para miles de jugadores. Su cierre refleja la creciente presión legal de Blizzard, pero también deja un vacío en el panorama de los MMORPG clásicos.