El estado de Florida está considerando cerrar el polémico centro de detención de inmigrantes Alligator Alcatraz, ubicado en los Everglades, tras revelarse que su mantenimiento resulta excesivamente costoso. Según The New York Times, la instalación, que ha supuesto un gasto diario de 1 millón de dólares para el estado, ha sido objeto de múltiples denuncias por condiciones de vida inseguras, tratos abusivos y protestas de grupos indígenas por su impacto ambiental.
Lo que en su día se presentó como un éxito por parte del expresidente Donald Trump y el gobernador de Florida, Ron DeSantis, podría estar a punto de fracasar. Fuentes federales consultadas por el diario neoyorquino confirmaron que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) considera el centro demasiado caro para mantenerlo operativo, aunque aún no se ha tomado una decisión oficial.
Entre los factores que han contribuido a este posible cierre destacan la falta de financiación federal prometida por el Gobierno de EE.UU. para la construcción del centro. A pesar de que Washington se comprometió a reembolsar a Florida los costes, hasta ahora no se han recibido pagos. Además, su ubicación en una zona pantanosa, promocionada por Trump como una barrera natural para los migrantes detenidos, ha dificultado el acceso de suministros, el tratamiento de aguas residuales y la movilidad del personal.
Aunque no se ha anunciado oficialmente, el cierre de Alligator Alcatraz supondría un revés simbólico para la política migratoria de Trump, cada vez más impopular entre la opinión pública. Tanto el DHS como la oficina de DeSantis han declinado hacer comentarios al respecto.