Google ha actualizado su política contra el spam para incluir los intentos de manipular su modelo de IA en los resultados de búsqueda, según ha informado Search Engine Land. La nueva normativa abarca también los resultados generados en AI Overview o AI Mode dentro de su buscador.
En un comunicado, la compañía ha definido el spam como
«técnicas utilizadas para engañar a los usuarios o manipular nuestros sistemas de búsqueda, como intentar posicionar contenido de forma destacada o alterar las respuestas de la IA generativa en Google Search».
Entre las prácticas que ahora se consideran spam se incluyen tácticas como la creación de listas sesgadas con recomendaciones manipuladas o el «recommendation poisoning» (envenenamiento de recomendaciones), una técnica que inyecta información engañosa en los modelos de lenguaje para distorsionar sus respuestas.
Esta actualización refleja el creciente esfuerzo de Google por mantener la integridad de sus resultados, especialmente en un contexto donde la IA generativa gana protagonismo en las búsquedas. La compañía ya había anunciado medidas similares en el pasado, como la penalización de contenido generado automáticamente con fines de posicionamiento.
Los usuarios y creadores de contenido deberán adaptarse a estas nuevas reglas para evitar sanciones que afecten a su visibilidad en el buscador.