Los Dallas Cowboys cerraron definitivamente el traspaso de Micah Parsons durante el fin de semana del draft, culminando así una operación que reconfiguró su plantilla defensiva. La franquicia texana envió al exjugador estrella a los Green Bay Packers a cambio de múltiples compensaciones.
Entre los movimientos derivados de este acuerdo, los Cowboys traspasaron al defensive tackle Mazi Smith y una elección de segunda ronda en 2026 a los New York Jets (que luego la enviaron a los Detroit Lions). Además, cedieron la mejor de sus dos selecciones de primera ronda para 2027 a los Jets. Como contrapartida, Dallas sumó a Quinnen Williams, Kenny Clark, al linebacker externo Malachi Lawrence (selección número 23 del draft), al cornerback Devin Moore (puesto 114) y al defensive lineman LT Overton (puesto 137).
La directiva de los Cowboys se mostró convencida de haber salido beneficiada del intercambio. Stephen Jones, vicepresidente ejecutivo del equipo, declaró a Mad Dog Sports Radio que la sensación en la organización es de satisfacción total.
«Nos sentimos realmente bien con este traspaso. Respeto mucho a Micah como persona y como jugador, pero al mismo tiempo estamos contentos con lo que hemos añadido. Jugadores como Quinnen Williams y Kenny Clark son líderes no solo en el campo, sino también en los vestuarios y en la preparación. Nos aportan esa mentalidad ganadora que necesitamos».
Jones destacó el valor de los refuerzos adquiridos: Williams, de 28 años, acumula cuatro Pro Bowls y un título de All-Pro, mientras que Clark suma tres apariciones en el partido de las estrellas. Aunque ninguno de los nuevos fichajes iguala el nivel de Parsons, la combinación de talento y liderazgo refuerza las aspiraciones del equipo.
El dueño del equipo, Jerry Jones, había anticipado tras el acuerdo que Dallas convertiría «tres, cuatro o cinco jugadores por uno». Aunque es improbable que alguno de los nuevos refuerzos supere individualmente a Parsons, la suma de piezas podría compensar esa pérdida en el esquema defensivo.
Los Cowboys afrontan un cambio de sistema a una defensa 3-4 bajo la dirección del nuevo coordinador, Christian Parker. De los titulares de la semana 1 de la pasada temporada, solo tres jugadores repetirán en la alineación inicial, tras una campaña defensiva histórica por su bajo rendimiento. Si en 2026 logran incluso una defensa mediocre, el equipo podría aspirar a luchar por el título sin necesidad de contar con un jugador estrella en la posición de edge rusher.