El mercado de cartas coleccionables de Pokémon enfrenta una crisis sin precedentes debido a la acción de revendedores que compran masivamente los productos más exclusivos para luego venderlos a precios inflados en el mercado secundario. Ante este escenario, una tienda japonesa ha decidido tomar medidas drásticas: implementar un cuestionario obligatorio para acceder a la compra de ciertos packs.

La tienda en cuestión es Bic Camera Ikebukuro, un establecimiento que combina la venta de equipos fotográficos con la distribución de cartas del Pokémon Trading Card Game. Según un usuario de X (antes Twitter) identificado como Ryo Saeba, la tienda ha colocado un cartel informativo en sus instalaciones detallando las nuevas normas para adquirir los packs de expansión Ninja Spinners, un lanzamiento exclusivo de Japón que incluye cartas raras como una versión de Mega Greninja con ilustración única.

El cuestionario consta de 15 preguntas elaboradas por el personal de la tienda, todas en japonés. Para superar la prueba, los clientes deben responder correctamente en el mismo idioma. Además, la tienda ha prohibido el uso de teléfonos móviles durante el examen, y advierte que quienes sean sorprendidos haciendo trampa serán vetados de la compra. Como medida adicional, si el número de infractores supera cierto límite, Bic Camera se reserva el derecho de dejar de vender estos packs por completo.

Pero las restricciones no terminan ahí. Incluso quienes aprueban el cuestionario solo pueden adquirir un pack por persona, lo que dificulta la acumulación de productos para su reventa. Para colmo, la tienda retira el plástico de embalaje antes de entregar el pack, reduciendo drásticamente su valor en el mercado secundario.

Según Saeba, la estrategia ha demostrado ser sorprendentemente efectiva. Mientras que los verdaderos fans del juego superan el cuestionario sin problemas, los revendedores —que buscan únicamente obtener beneficios— suelen fallar en las preguntas básicas sobre el universo Pokémon. «Imagina lo incómodo que debe ser ser expulsado de una tienda por no saber el nombre de Greninja», comenta el usuario.

La iniciativa ha generado un gran interés entre los aficionados japoneses, que piden a otras tiendas que adopten medidas similares. Y es que, aunque los revendedores han recurrido a métodos cada vez más extremos —incluso ilegales— para conseguir cartas, muchos parecen carecer de los conocimientos más elementales sobre el juego que pretenden monetizar.

Aunque pueda parecer absurda, una prueba de conocimiento podría ser suficiente para disuadir a la mayoría de los especuladores. Si el sistema de Bic Camera sigue funcionando, no sería extraño ver cuestionarios similares en tiendas de todo el mundo. Al menos, serviría para poner a prueba —y mejorar— el conocimiento de los fans sobre el universo Pokémon.