Las actualizaciones forzadas de Windows 11 ya no serán un problema. Microsoft ha anunciado en su blog oficial una serie de cambios en Windows Update que otorgan a los usuarios un mayor control sobre cuándo instalar las actualizaciones del sistema.

La principal novedad es la posibilidad de pausar las actualizaciones indefinidamente, cada vez hasta 35 días. Esto significa que, si en algún momento necesitas evitar que tu equipo se reinicie o instale parches sin previo aviso, podrás hacerlo sin límite de repeticiones. Eso sí, Microsoft recomienda instalar las actualizaciones cuando sea posible, ya que muchas incluyen mejoras de seguridad críticas.

La compañía justifica estos cambios tras recibir feedback constante de usuarios que señalaban las interrupciones causadas por actualizaciones no deseadas y la falta de flexibilidad para gestionarlas. Según Aria Hanson, responsable de Microsoft, estas modificaciones buscan responder a una demanda clara: "más control sobre cuándo ocurren las actualizaciones".

Además de la opción de pausar actualizaciones, Microsoft ha añadido otra mejora clave: ahora los usuarios pueden apagar o reiniciar su dispositivo sin que se instalen actualizaciones automáticamente. Esto evita situaciones incómodas, como perder una partida online o una reunión importante por un reinicio forzoso.

Estas novedades se suman a un cambio reciente que permitía saltar actualizaciones durante la configuración inicial de Windows 11. Por el momento, las nuevas funciones están disponibles para los usuarios inscritos en el programa Windows Insider, concretamente en los canales Dev y Experimental.

Fuente: Engadget