Hollywood tiene un talento especial para hacer que los actores parezcan mucho más mayores o jóvenes de lo que realmente son. El maquillaje, los disfraces, las tramas intensas y las interpretaciones maduras contribuyen a crear esa ilusión. Estos son 15 actores que no parecían tener su edad real en algunas de sus películas más famosas:
Actores que parecían más jóvenes
- Rachel McAdams en Mean Girls (25 años):
- Shirley Henderson en Harry Potter y la cámara secreta (37 años):
- Stockard Channing en Grease (33 años):
- Thomas Brodie-Sangster en Juego de Tronos (24 años):
- Alan Ruck en Un día de locos (29 años):
- Jason Earles en Hannah Montana (29 años):
- Jennifer Grey en Dirty Dancing (27 años):
- Judd Nelson en El club de los cinco (25 años):
- Keiko Agena en Las chicas Gilmore (27 años):
Interpretó a Regina George, líder de las 'Plastics', con una madurez que ocultaba su verdadera edad, mucho mayor que la de una estudiante de instituto.
Dio vida a la adolescente fantasma Myrtle la Llorona, cuando en realidad ya superaba los 35 años.
Encarnó a Rizzo, una estudiante de secundaria, a pesar de estar en la treintena.
Su aspecto juvenil en la serie contrastaba con su edad real, ya en la veintena.
Protagonizó a Cameron Frye, un adolescente ansioso, cuando en realidad ya rondaba los 30 años.
Interpretó a Jackson Stewart, el hermano mayor de Miley, durante años, aunque ya superaba los 25.
Dio vida a 'Baby', una adolescente de 17 años, cuando en realidad ya se acercaba a los 30.
Su carisma y madurez en el papel de Bender ocultaban que ya tenía 25 años, lejos de ser un adolescente.
Interpretó a Lane Kim, una adolescente, durante años, a pesar de ser significativamente mayor que su personaje.
Actores que parecían más mayores
- Robert Redford en El mejor (47 años):
- Wilford Brimley en Cocoon (50 años):
- Estelle Getty en Las chicas de oro (62 años):
- Laurence Fishburne en Boyz n the Hood (29 años):
- Marlon Brando en El Padrino (47 años):
- Max von Sydow en El exorcista (44 años):
En las escenas retrospectivas del film, su aspecto encajaba con el de un joven jugador de béisbol, a pesar de tener casi 50 años.
Su interpretación de un jubilado en la película resultaba creíble, aunque en realidad solo tenía 50 años.
Protagonizó a Sophia, una abuela de 80 años, a pesar de ser más joven que algunos de sus compañeros de reparto.
Su papel como Furious Styles, un padre maduro y sabio, transmitía una edad muy superior a la suya real.
El maquillaje y su legendaria interpretación transformaron a Don Vito Corleone en un hombre mucho mayor de lo que era en realidad.
El extenso maquillaje lo convirtió en el anciano Padre Merrin, a pesar de estar en la cuarentena.
Hollywood demuestra una y otra vez que la edad es solo un número cuando se trata de interpretar personajes. El maquillaje, la dirección y la interpretación pueden borrar décadas de diferencia.