La segunda temporada de Daredevil: Born Again ha dejado a los fans con un final impactante que redefine el panorama de los héroes en el Universo Cinematográfico de Marvel (MCU). Aunque Peter Parker y Matt Murdock solo se han cruzado una vez en el MCU —y en secreto, en Spider-Man: No Way Home—, su conexión en el canon Marvel es profunda. Ambos son héroes de nivel callejero en Nueva York, comparten traumas infantiles y arrastran una culpa abrumadora. Sin embargo, mientras Peter Parker enfrenta sus problemas con humor, Matt Murdock carga con una oscuridad interna que lo persigue.

Si Peter Parker va a tener un nuevo día en el MCU, Matt Murdock primero debe sobrevivir a su propia noche más oscura. Y eso es exactamente lo que ocurre en el desenlace de Daredevil: Born Again. A pesar de sobrevivir al ataque de Wilson Fisk y a la brutal ofensiva de la Fuerza Antivigilantes (AVTF) en Nueva York, Murdock termina en una situación desesperada: su identidad ha sido expuesta y cumple condena en prisión. Con Daredevil fuera de la ecuación, la ciudad necesita más que nunca a Spider-Man.

Fisk ya no es alcalde: el giro político que cambia el MCU

El cambio más significativo en el estatus quo del MCU es la caída de Wilson Fisk como alcalde de Nueva York. A lo largo de la temporada, Fisk aprovechó el intento de asesinato contra él por parte de Bullseye para impulsar su legislación antivigilantes. La AVTF, que perseguía a los más vulnerables, y el control mediático de Fisk —como su influencia en The BB Report— lograron que muchos neoyorquinos lo apoyaran. Sin embargo, en el final de la temporada, la AVTF se pasó de la raya, generando miedo y violencia generalizada.

El clímax de Born Again se desarrolló en un drama judicial que reafirmó el imperio de la ley, demostrando que demagogos como Fisk no pueden usar el gobierno como herramienta personal. El desenlace deja a Fisk fuera del cargo y coloca a su directora de campaña, Sheila Rivera, como su sucesora. La aparición de Guevara en el papel en el tráiler de Brand New Day sugiere que esta nueva líder está dispuesta a cambiar el rumbo y apoyar a los héroes disfrazados, algo que su predecesor había demonizado.

¿Nueva York abrazará a los héroes disfrazados?

¿Será Sheila Rivera la única en su nueva postura a favor de los vigilantes? Hasta ahora, las películas del MCU han mostrado reticencia a que Spider-Man se quede en su barrio. Aunque Spider-Man: Homecoming tiene momentos entrañables con los neoyorquinos, no está claro cómo la ciudad lo ve realmente, especialmente después de que J. J. Jameson difundiera imágenes de él matando a Mysterio en Spider-Man: Lejos de Casa.

Al inicio de la segunda temporada de Born Again, muchos neoyorquinos apoyaban a la AVTF con tal de sentirse seguros. Pero a medida que Powell y sus matones aumentaban su control, más ciudadanos se unieron a la rebelión, participando en protestas masivas frente a la oficina del gobernador. Brand New Day podría marcar un giro en la percepción de la ciudad, especialmente si Spider-Man se enfrenta a villanos como Boomerang, Tarántula, Escorpión y Tombstone, todos ellos confirmados para su próxima película.

Un futuro con más vigilantes

El final de Daredevil: Born Again no solo cierra una temporada llena de giros, sino que también sienta las bases para un futuro donde los héroes disfrazados podrían recuperar el apoyo de los neoyorquinos. Con Fisk fuera del poder y una nueva alcaldesa dispuesta a cambiar las reglas, el escenario está listo para que Spider-Man —y posiblemente otros héroes— asuman un papel más activo en la protección de la ciudad. Mientras tanto, los fans esperan con expectación cómo se desarrollará esta nueva dinámica en Spider-Man: Brand New Day.