Estados Unidos ha descendido siete puestos en el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2026, elaborado por Reporteros Sin Fronteras, situándose en el puesto 64 de los 180 países analizados. La organización denuncia que el presidente Donald Trump ha institucionalizado los ataques contra la prensa, convirtiéndolos en una política sistemática.
Trump y el "armamentismo" institucional contra los medios
Según el informe, Trump ha utilizado el poder estatal para ejercer presión sobre los medios, incluyendo:
- Intento de recortar fondos a organizaciones como NPR y PBS.
- Intervención en fusiones corporativas de medios de comunicación.
- Llamamientos públicos a detener o arrestar a periodistas.
- Persecución judicial contra profesionales de la información, como la redada en el domicilio de Hannah Natanson, reportera del Washington Post.
- Presión sobre medios como CBS News, New York Magazine y la BBC, a los que ha demandado o amenazado.
El informe destaca que, desde su regreso a la presidencia, los periodistas han sido objetivo de agresiones durante protestas, agravando una crisis que la organización califica como una de las más graves en la historia reciente de EE.UU.
Presión judicial y política contra los medios críticos
La administración Trump ha intensificado su estrategia para controlar la narrativa mediática:
- El Departamento de Justicia y el FBI han actuado contra periodistas que cubrieron protestas, como en el caso de Don Lemon y Georgia Fort, tras informar sobre una protesta contra ICE en Minnesota.
- La FCC, dirigida por un aliado de Trump, Brendan Carr, ha abierto investigaciones contra medios críticos, exigiendo revisiones anticipadas de licencias a cadenas como ABC.
- Trump ha mantenido reuniones con ejecutivos como David Ellison, CEO de Paramount, para influir en fusiones mediáticas que beneficien a su agenda.
Contexto global: más de la mitad de los países en riesgo
El informe de Reporteros Sin Fronteras revela que más del 50% de los 180 países analizados se encuentran en las categorías de "difícil" o "muy grave" en cuanto a libertad de prensa. Estados Unidos, aunque aún no en los peores puestos, refleja una tendencia preocupante en la erosión de los derechos periodísticos.
"Desde su regreso a la presidencia, los periodistas han sido atacados en las calles durante protestas, lo que refleja un deterioro más amplio que configura una de las crisis más graves para la libertad de prensa en la historia moderna de Estados Unidos".
La Casa Blanca no ha respondido a las solicitudes de comentarios sobre el informe.