Un reciente sondeo del Economist/YouGov publicado este martes ha revelado un fractura significativa en la base de apoyo de Donald Trump. Según los datos, solo el 18% de los estadounidenses aprueba con firmeza su gestión como presidente, una caída drástica frente al 34% registrado al inicio de su segundo mandato.

El estudio también indica que únicamente el 37% de los ciudadanos aprueba de manera general su labor, mientras que un 59% la desaprueba. Esta cifra coincide con el récord negativo de desaprobación que Trump alcanzó a principios de marzo, situando su índice de aprobación neta en -22 puntos, apenas por encima del mínimo histórico de -23 puntos registrado a finales de ese mismo mes.

El declive en el respaldo a Trump no es casualidad. Su gestión económica ha generado una percepción históricamente negativa entre la población. Según otra encuesta de Gallup publicada este martes, el 55% de los estadounidenses considera que su situación financiera está empeorando, un aumento de 53 puntos respecto al año anterior y de 47 puntos respecto a hace dos años.

Mientras los ciudadanos enfrentan dificultades para pagar sus facturas, la prioridad de Trump parece ser la construcción de un lujoso salón de baile junto a la Casa Blanca, financiado con fondos públicos. Además, el 59% de los estadounidenses muestra una preocupación sin precedentes por los precios de la energía desde 2008, un problema agravado por las tensiones comerciales derivadas de la política belicosa de Trump contra Irán.

La prolongada campaña militar en Irán, que supera los 60 días, también está generando rechazo entre la población, consolidando el malestar generalizado hacia la administración Trump.