FilmLA, la organización encargada de gestionar los permisos de rodaje en Los Ángeles, ha lanzado un programa piloto que simplifica los trámites para producciones de bajo impacto. La iniciativa permite a ciertos proyectos independientes obtener permisos de localización con tasas reducidas y sin necesidad de esperar inspecciones de seguridad.
Esta medida responde al Decreto Ejecutivo 11 de la alcaldesa Karen Bass, que insta a todas las dependencias municipales a agilizar los procesos de permisos para hacer la ciudad más competitiva en el sector audiovisual. La caída del 16% en los días de rodaje en 2025, un 30% por debajo de la media de los últimos cinco años, ha acelerado la búsqueda de soluciones.
«La ciudad de Los Ángeles, bajo el liderazgo de la alcaldesa Karen Bass, no deja piedra sin mover para apoyar nuestra industria del entretenimiento. FilmLA, como socio clave en la coordinación de permisos, juega un papel fundamental en este esfuerzo».— Steve Kang, presidente del Consejo de Obras Públicas y enlace cinematográfico de la ciudad.
El programa piloto, que tendrá una duración de seis meses, está diseñado para producciones que generen un impacto mínimo en la ciudad y en los residentes. Las producciones que cumplan los requisitos podrán evitar trámites burocráticos y costes adicionales asociados a inspecciones innecesarias.
Para optar al permiso de bajo impacto, las producciones deben cumplir los siguientes criterios:
- Máximo tres localizaciones en tres días consecutivos.
- Hasta 30 personas (reparto y equipo) en cualquier día de rodaje.
- Exclusión de localizaciones y actividades que requieran inspecciones de seguridad, como rodajes en propiedades públicas, zonas de colinas o incendios forestales, carreteras públicas y edificios de más de cuatro plantas.
Según datos de FilmLA, se estima que el 30% de las solicitudes de permisos recibidas en los últimos tres años podrían haberse beneficiado de este programa. Se espera que la mayoría de los solicitantes sean producciones de pequeño formato, contenidos para nuevos medios y proyectos de estudios domésticos.
«Este programa piloto va más allá de reducir costes. Es una prueba real de reformas prácticas y un modelo de precios escalonado para hacer Los Ángeles más accesible y competitiva para creadores de todos los niveles», añadió Kang.