El tercer episodio de la tercera temporada de Euphoria ha dejado a los fans con la boca abierta. La boda entre Cassie (Sydney Sweeney) y Nate (Jacob Elordi) no solo cumplió con las expectativas, sino que superó el presupuesto inicial de 50.000 dólares en flores solicitado por Cassie, convirtiéndose en un símbolo del exceso y la hipocresía que rodea a los personajes.

La escena, que reunió por primera vez en esta temporada a gran parte del reparto, fue descrita por el creador de la serie, Sam Levinson, como "divertida, pero también trágica". "Fue increíble. Quiero decir, la boda fue un placer rodarla", declaró Levinson a TheWrap. "Aunque fue complicada por la cantidad de actores en plató, logramos grabarla en orden en su mayoría".

Levinson destacó la actuación de Elordi y Sweeney, quienes supieron transmitir tanto el humor como la tensión que impregnaba el evento. "Es igual de hilarante que trágica", añadió. Además, el episodio marcó el regreso de Eric Dane como Cal Jacobs, padre de Nate, en una aparición cargada de ambigüedad emocional. Dane grabó sus escenas tras ser diagnosticado con ELA, pero falleció en febrero, antes del estreno de la temporada. "Eric estaba pasando por un momento difícil, pero llegó con tanta elegancia y profesionalidad que fue un honor trabajar con él", confesó Levinson. "Lo quería. Lo echo de menos… Solo tengo recuerdos hermosos de ese hombre".

Eric Dane en 'Euphoria'

El diseñador de producción, François Audouy, convirtió la boda en un espectáculo visual para reflejar la "ilusión americana" y la obsesión por las apariencias. "Si el exterior es lo suficientemente hermoso, el interior podrido no importa", explicó Audouy. La petición de Cassie de 50.000 dólares en flores, cuando Nate atravesaba problemas económicos, subrayaba la vacuidad de su relación. "Quería un espacio que pareciera perfecto, pero que escondiera una tragedia", añadió.

Para definir la paleta de colores, Audouy se inspiró en tonos rosados, cremas y melocotón, pero llevó el concepto al extremo. "Llegué a muestrear el color de un cóctel de gambas rosadas", confesó. "Era absurdo obsesionarse tanto con los detalles, pero encajaba con la exageración de la boda". Las paredes se tiñeron de un amarillo anaranjado caramelizado, creando un ambiente que, según el diseñador, "se sentía como una tragedia escondida tras la perfección".

La boda también sirvió como un emotivo reencuentro para el reparto, especialmente para Zendaya (Rue) y Hunter Schafer (Jules), cuyas historias se habían distanciado en esta temporada. La escena, cargada de simbolismo y emociones encontradas, dejó claro que Euphoria sigue siendo una serie que no teme explorar los límites entre lo grotesco y lo sublime.

Fuente: The Wrap