Un proceso lleno de obstáculos

Si no pudiste conseguir entradas para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 o te parecieron demasiado caras, no estás solo. El proceso de compra, con un sitio web lento, franjas horarias limitadas y precios desorbitados, ha generado una ola de frustración entre los aficionados.

Precios inflados y promesas incumplidas

Organizadores y autoridades prometieron que estos Juegos serían accesibles, con entradas desde 28 dólares para locales y el 50% de los precios por debajo de 200 dólares. Sin embargo, los costes se dispararon: algunas categorías superaban los 5.000 dólares, y solo el 5% de las entradas costaban más de 1.000 dólares.

Un sistema de compra complicado

El proceso comenzó en enero de 2026 con un registro por correo electrónico. Los interesados debían inscribirse antes del 18 de marzo, y los residentes en Los Ángeles y Oklahoma City (sede de algunos eventos) tenían acceso a una preventa exclusiva. Los seleccionados en el sorteo recibían una franja horaria entre el 9 y el 19 de abril para comprar entradas, con prioridad para los locales desde el 2 de abril.

Las entradas se organizaban en categorías alfabéticas (de la A a la J), pero los precios variaban según el evento: una entrada de categoría A para natación podía costar miles de dólares más que una de la misma categoría para bádminton. Además, no todos los eventos incluían todas las categorías.

La frustración de los aficionados

Muchos usuarios denunciaron problemas técnicos en la web, ventanas de compra limitadas y precios inalcanzables. Algunos llegaron a plantearse gastar dinero en deportes que nunca antes habían visto, como el lanzamiento de jabalina, solo por la desesperación de conseguir una entrada.

"El proceso fue tan frustrante que al final me rendí. No tenía sentido gastar tanto en algo que debería ser accesible", declaró un aficionado.

¿Qué salió mal?

Aunque las autoridades insistieron en la accesibilidad, la realidad mostró un sistema con fallos técnicos, precios inflados y un proceso de compra poco transparente. La falta de claridad en las categorías y la ausencia de precios estándar generaron confusión y descontento entre los posibles espectadores.

Conclusión: un modelo a mejorar

Los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 prometen ser un espectáculo único, pero el proceso de compra de entradas ha dejado una mala impresión. ¿Lograrán los organizadores corregir estos errores para futuros eventos?

Fuente: Vox