El expresidente Donald Trump habría encontrado una nueva forma de redirigir fondos públicos para beneficio propio. Según informes de ABC News, Trump y su familia habrían acordado retirar una demanda de 10.000 millones de dólares contra el Servicio de Impuestos Internos (IRS) de Estados Unidos a cambio de un fondo de 1.700 millones de dólares.

¿Cómo funcionaría este fondo?

El dinero, descrito como un «fondo de weaponization» (o fondo de represalia política), podría ser distribuido por una comisión controlada directamente por Trump. Su objetivo sería compensar a aliados que, según él, fueron injustamente perseguidos durante la administración de Joe Biden. Entre los posibles beneficiarios se incluirían personas vinculadas al asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.

Aunque Trump no podría reclamar fondos para sí mismo, ABC News señala que «entidades asociadas a Trump no están explícitamente excluidas» de presentar solicitudes adicionales.

Contexto y controversia

El acuerdo, que podría formalizarse «en los próximos días», representa una estrategia para evitar un juicio que cuestionaba la legitimidad de la demanda. El juez a cargo del caso había sugerido que la demanda podría ser desestimada, ya que Trump, como presidente en funciones, sería el superior jerárquico del Departamento de Justicia (DOJ), que defiende al IRS en el proceso.

Ambas partes debían presentar argumentos escritos este miércoles, pero un acuerdo permitiría evitar este trámite. El New York Times destacó que la maniobra parece un intento de eludir el escepticismo judicial hacia la demanda.

Implicaciones políticas

Este acuerdo encaja con dos prioridades clave de la segunda presidencia de Trump: buscar venganza contra quienes considera enemigos y enriquecer a sus aliados. Si se concreta, el fondo de 1.700 millones lograría ambos objetivos simultáneamente.

«La maniobra refleja una estrategia de Trump para consolidar poder y recursos bajo su control, incluso utilizando fondos públicos», señala un experto en política estadounidense.

Fuente: Vox