La NASA ha dado a conocer nuevos detalles sobre la misión Artemis III, aunque aún persisten incógnitas críticas antes de su lanzamiento previsto para 2027. Según el anuncio realizado esta semana, la nave volará en órbita terrestre baja en lugar de una órbita más alta alrededor de la Luna.

La decisión responde a una estrategia técnica: preservar el Interim Cryogenic Propulsion Stage (ICPS), el módulo de propulsión final restante, para la misión Artemis IV, prevista para finales de esta década. En su lugar, la agencia utilizará un elemento de adaptación que simule la masa y dimensiones de una etapa superior, pero sin capacidad de propulsión.

Esta actualización forma parte de los ajustes realizados en los planes de Artemis tras la decisión tomada hace tres meses por el administrador de la NASA, Jared Isaacman, para acelerar el alunizaje tripulado. Aunque se han avanzado detalles logísticos, aún quedan aspectos técnicos y operativos por resolver antes de la misión definitiva.