La empresa de inteligencia artificial OpenAI ha centrado su actividad en el ámbito sanitario en áreas no reguladas hasta ahora. En enero, lanzó ChatGPT Health para consumidores, seguido de ChatGPT para Hospitales y ChatGPT para Clínicos, herramientas diseñadas para distintos actores del sector.
Con el reciente lanzamiento de su chatbot para profesionales sanitarios, la compañía publicó además una lista de propuestas políticas que, según ella, servirían como hoja de ruta para transformar el sistema de salud mediante la IA. Sin embargo, expertos consultados por STAT consideran que estas recomendaciones, aunque en parte razonables, están orientadas a beneficiar principalmente a OpenAI.
«Están intentando tener el pastel y comérselo también», declaró David Blumenthal, excoordinador nacional de Tecnologías de la Información en Salud y profesor de políticas sanitarias en la Universidad de Harvard. «Quieren sonar como actores responsables en el debate actual, pero al mismo tiempo desean que el mercado siga abierto para sus productos».