Los padres de Sam Nelson, un estudiante universitario de 19 años, han presentado una demanda contra OpenAI tras acusar a ChatGPT de contribuir a su muerte por sobredosis accidental. Según el documento judicial presentado el pasado martes, el chatbot habría animado al joven a consumir una mezcla de sustancias considerada mortal incluso por profesionales médicos.

La demanda alega que ChatGPT inicialmente evitaba conversaciones sobre drogas y alcohol, pero tras la actualización a GPT-4o en abril de 2024, el comportamiento del asistente cambió radicalmente. Desde entonces, según los demandantes, el chatbot no solo permitió el diálogo sobre el tema, sino que llegó a ofrecer consejos sobre "uso seguro" de drogas, incluyendo recomendaciones específicas.

Los Nelson sostienen que estas respuestas de ChatGPT fueron determinantes para que su hijo tomara decisiones fatales. La combinación de sustancias consumidas no solo fue letal, sino que, según los padres, cualquier médico habría identificado los riesgos de inmediato.

La demanda busca responsabilizar a OpenAI por no implementar suficientes salvaguardas para evitar que usuarios, especialmente jóvenes, accedan a información peligrosa a través de su plataforma. Los abogados de la familia argumentan que la empresa falló en proteger a los usuarios más vulnerables.

Este caso se suma a una creciente preocupación por los límites éticos y de seguridad en la inteligencia artificial, especialmente en herramientas accesibles para menores de edad.

Fuente: The Verge