El safety Shilo Sanders, exjugador de los Buccaneers y actual agente libre, ha generado polémica en las últimas semanas tras realizar comentarios misóginos hacia la periodista Mary Kay Cabot, del Cleveland Plain Dealer. Este episodio ha reavivado el interés mediático sobre su figura, especialmente por un problema legal pendiente que podría arruinar su carrera.
Según información de USA Today, Sanders arrastra una deuda de 11,89 millones de dólares derivada de un incidente ocurrido en 2015, cuando tenía 15 años. En aquel entonces, presuntamente agredió y lesionó gravemente a un vigilante de su instituto. El afectado interpuso una demanda contra Sanders y sus padres, aunque estos últimos fueron finalmente excluidos del proceso.
En 2022, un tribunal emitió un fallo en rebeldía en su contra por 11,89 millones de dólares, al no presentarse Sanders a la vista. Para evitar el pago, el jugador ha solicitado la protección por bancarrota, pero el proceso enfrenta un obstáculo clave: la posible exclusión de la deuda si se determina que fue causada por un «daño intencional y malicioso».
Sanders alega que actuó en legítima defensa, aunque su versión ha sido cuestionada. Recientemente, las partes han debatido sobre las pruebas que se presentarán en el juicio, previsto para finales de este año. Su abogado intenta excluir del expediente registros disciplinarios previos en otros ámbitos, lo que podría influir en la decisión final.
El próximo 31 de agosto se resolverá este aspecto clave del caso. Mientras tanto, Sanders, que no fue seleccionado en el Draft de 2025, firmó con los Buccaneers, aunque fue cortado antes del inicio de la temporada y no ha encontrado equipo desde entonces.