La compañía SpaceX, dirigida por Elon Musk, ha revelado planes para construir una gigantesca planta de fabricación de chips de inteligencia artificial en Austin, Texas. Según documentos presentados en una audiencia pública en el condado de Grimes, la inversión inicial ascenderá a 55.000 millones de dólares en la instalación, denominada "Terafab".
En declaraciones recogidas por The New York Times y CNBC, la empresa detalló que, si el proyecto se desarrolla en fases adicionales, la inversión total podría alcanzar los 119.000 millones de dólares. Musk ya había adelantado en marzo de 2024 sus ambiciosos objetivos para esta planta, que aspira a producir chips capaces de soportar hasta 200 gigavatios anuales de computación.
La solicitud presentada ante las autoridades locales incluye una petición de exenciones fiscales para el proyecto, lo que refleja la magnitud de la apuesta de SpaceX por posicionarse en el sector de los semiconductores, dominado actualmente por empresas como NVIDIA, AMD o Intel.
Este movimiento estratégico se enmarca en la expansión de Musk más allá de la industria aeroespacial, consolidando su influencia en tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y la computación avanzada.