En su primer debate televisado, los aspirantes a la gubernatura de California abordaron por primera vez sus estrategias para revitalizar la industria cinematográfica en el estado. Varios candidatos respaldaron la eliminación del límite a los créditos fiscales, una medida clave para competir con otros mercados.
El moderador de CNN, Elex Michaelson, preguntó específicamente a la congresista Katie Porter si apoyaría un programa de incentivos fiscales sin tope, dado que hasta ahora no había detallado su postura sobre el tema.
Porter respondió que sí respaldaría esta propuesta. Actualmente, el programa de créditos fiscales en California, que fue más que duplicado en 2025, permite hasta 750 millones de dólares en beneficios tributarios para las producciones.
«California debe ser competitiva», declaró Porter. «Es mucho más costoso y complicado recuperar una industria que mantenerla. Tenemos el talento más cualificado y el mejor sistema educativo, pero necesitamos políticas que nos permitan competir».
Por su parte, el exalcalde de Los Ángeles Antonio Villaraigosa advirtió que «esta elección es existencial para Hollywood», subrayando la importancia de adoptar medidas urgentes para evitar la fuga de producciones a otros estados o países.
La mención de la industria cinematográfica en el debate inyectó dinamismo a una discusión que, hasta entonces, había resultado monótona. Los candidatos coincidieron en que California debe reforzar su atractivo frente a rivales como Georgia, Nueva York o incluso mercados internacionales como Canadá.