Un debate marcado por el contraste de posturas
De los siete principales aspirantes a la gobernación de California, solo Tom Steyer y Katie Porter se atrevieron a lanzar duras críticas contra el expresidente Donald Trump durante el debate celebrado el martes. El resto de candidatos optó por evitar enfrentamientos directos o incluso alabaron su relación con Trump.
Porter: "Si ataca a California, que le jodan"
La excongresista Katie Porter fue la primera en responder con firmeza cuando la periodista Kaitlan Collins, corresponsal jefe de la Casa Blanca en CNN, le preguntó si su principio rector frente a Trump sería la frase que había utilizado en un correo de campaña: "Fuck Trump".
Porter no solo confirmó su postura, sino que la reforzó: "Trump nos ha hecho daño una y otra vez a California, y absolutamente me enfrentaré a él. Si va a atacar a California, sí, que le jodan".
Steyer tacha a Trump de "chorizo" y exige resistencia
El multimillonario y exfondo de inversión Tom Steyer no se quedó atrás. En su intervención, calificó a Trump de "chorizo" y lo acusó de empeorar la vida en California con políticas como la guerra en Irán y la exclusión de personas de los seguros médicos. "Es un matón, y lo único que cabe hacer es plantarle cara", sentenció.
Los demás candidatos evitan el enfrentamiento
Mientras Porter y Steyer defendían posturas beligerantes, el resto de aspirantes optó por un tono mucho más moderado:
- Steve Hilton, candidato republicano y expresentador de Fox News, respaldado por Trump, aseguró que trabajaría codo con codo con la administración del expresidente si ganaba las elecciones.
- Chad Bianco, sheriff del condado de Riverside, evitó mencionar a Trump, Biden o cualquier otro político durante su intervención.
- Xavier Becerra, exsecretario de Salud y Servicios Humanos, se limitó a recordar sus enfrentamientos legales pasados con Trump cuando era fiscal general de California, pero no detalló cómo actuaría en el futuro.
- Matt Mahan, alcalde de San José, destacó sus demandas contra la administración Trump durante su mandato, pero subrayó que "la mejor resistencia es demostrar que los valores progresistas de California funcionan en la práctica, con resultados reales, no con retórica".
Un debate más controlado, pero sin chispa
Aunque los moderadores Kaitlan Collins y Elex Michaelson lograron mantener el orden y evitar interrupciones, el debate se percibió como "soso" y carente de emoción. La transmisión en directo se pudo seguir a través de CNN durante dos horas.