China refuerza su posición energética con reservas récord de petróleo
China ha acumulado más reservas estratégicas de petróleo que cualquier otro país del mundo, según datos oficiales de Estados Unidos publicados esta semana. Esta estrategia, intensificada en 2025, se ha convertido en un arma clave para el gigante asiático en medio de la crisis energética global, especialmente tras el conflicto en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz.
Un golpe de suerte para Pekín
La guerra en Irán ha actuado como un test de estrés para la estrategia energética de China, diseñada para garantizar su seguridad en un escenario de alta volatilidad. Según el cofundador y CEO de Axios, Jim VandeHei, "la guerra fue el escenario que Pekín anticipó para su plan energético".
Además de sus reservas de crudo, China ostenta otro as bajo la manga: controla más del 70% de la cadena global de suministro de energía solar, eólica, baterías y vehículos eléctricos. Un dominio que se ha visto reforzado por la búsqueda de alternativas al petróleo y el gas natural en países dependientes de las importaciones.
¿Por qué China aumentó sus reservas en 2025?
Un informe del Oxford Institute for Energy Studies publicado en febrero identifica tres factores clave que impulsaron el aumento de las reservas chinas en 2025:
- Precios bajos del petróleo: La demanda global más débil permitió a China comprar crudo a menor coste.
- Riesgos geopolíticos: Las sanciones a proveedores como Rusia, Venezuela e Irán generaron incertidumbre en el suministro.
- Nueva ley energética: Pekín obligó a las empresas a mantener mayores reservas estratégicas.
Como resultado, China añadió un promedio de 1,1 millones de barriles diarios a sus inventarios estratégicos en 2025, alcanzando casi 1.400 millones de barriles en diciembre, según la U.S. Energy Information Administration (EIA).
El contexto: datos opacos y estimaciones
China no publica oficialmente sus reservas de petróleo, por lo que la EIA las estima en función de datos de importaciones, exportaciones, refinado e inventarios de terceros. Antes del conflicto en Irán, que comenzó en febrero, los datos preliminares sugerían que Pekín seguía incrementando sus existencias.
La respuesta global: EE.UU. libera reservas, China no
El pasado 11 de marzo, la Agencia Internacional de la Energía (IEA) coordinó la mayor liberación de reservas petroleras de la historia, poniendo a disposición hasta 400 millones de barriles. Sin embargo, China, que no es miembro de la IEA, quedó al margen de este movimiento.
Mientras, las reservas estratégicas de EE.UU., con capacidad para 714 millones de barriles, se situaban en 413 millones en diciembre y han descendido a 409 millones tras la liberación de marzo. Aún están lejos de su capacidad total, tras el récord de extracción en 2022 tras la invasión de Ucrania. La reposición es lenta, ya que las autoridades esperan precios más bajos, algo poco probable con la guerra en Irán en curso.
"Los movimientos de China en 2025 demuestran una visión estratégica que hoy se revela como visionaria."
Conclusión: una apuesta que da sus frutos
La acumulación de reservas y el dominio de las energías renovables posicionan a China como un actor clave en el tablero energético global. Mientras otros países enfrentan escasez y dependencia, Pekín avanza con una estrategia diseñada para resistir crisis como la actual.