Un campo con alma histórica

Mientras el PGA Championship acapara la atención en Aronimink Golf Club esta semana, a solo unos kilómetros, el proyecto de restauración de Cobbs Creek Golf Course está escribiendo una nueva página en la historia del golf estadounidense. Un campo que estuvo a punto de desaparecer resurge con fuerza, combinando tradición, inclusión y ambición.

De activo abandonado a joya del golf público

Hace apenas unos años, la ciudad de Filadelfia consideraba a Cobbs Creek un activo abandonado. En 2021, la Cobbs Creek Foundation firmó un contrato de arrendamiento por 70 años para impulsar su recuperación. La transformación ha sido radical: lo que en un principio se estimó en una inversión de 30 a 40 millones de dólares, hoy supera los 180 millones, demostrando el compromiso de todos los involucrados.

Un diseño con pedigree

El campo fue diseñado en 1912 por Hugh Wilson, uno de los arquitectos más influyentes de la época, tras su éxito en Merion East. Wilson formó parte de un grupo de élite junto a figuras como George Crump, William Flynn, George Thomas y A.W. Tillinghast. Su legado perdura en cada rincón del campo, que hoy recupera su esplendor original.

Inclusión y legado: el alma de Cobbs Creek

Más que un campo de golf, Cobbs Creek ha sido un símbolo de igualdad y progreso. Fue uno de los primeros en permitir el juego de mujeres, décadas antes de que pudieran votar. Además, fue el lugar donde Charlie Sifford, conocido como el "Jackie Robinson del golf", desarrolló su juego. Sifford, el primer afroamericano en obtener una tarjeta del PGA Tour, consideraba Cobbs Creek su "campo de casa".

El proyecto de restauración rinde homenaje a su legado. El restaurante del nuevo campo de prácticas lleva su apodo en el tour, "The Little Horse", y un museo en construcción contará su historia. "Este campo no solo devuelve el golf a Filadelfia, sino que honra a quienes lo hicieron posible", afirma Enrique Hervada, historiador de Cobbs Creek.

Un futuro prometedor

La restauración de Cobbs Creek no solo recupera un campo, sino que revitaliza una comunidad. La TGR Foundation, impulsada por Tiger Woods, ha elegido este lugar para construir su segundo TGR Learning Lab, un centro educativo que combinará golf y formación académica para jóvenes.

Con una inversión millonaria y un enfoque en la sostenibilidad, Cobbs Creek se prepara para convertirse en un referente del golf público en Estados Unidos. Su historia, su gente y su compromiso con la inclusión lo convierten en mucho más que un campo: es un símbolo de renacimiento.

Fuente: SB Nation