La empresa Colossal Biosciences, con sede en Dallas (Texas), ha captado cientos de millones de dólares de fondos de capital riesgo, la CIA y figuras como Peter Thiel. Su ambicioso proyecto de "des-extinción" promete "resucitar" especies desaparecidas, como el mamut lanudo, el tilacino o el lobo terrible, aunque no mediante la clonación directa de ADN antiguo.

En el caso del lobo terrible, presentado en 2025, los ejemplares mostrados eran en realidad lobos grises modificados genéticamente para asemejarse a sus ancestros extintos. Esta estrategia ha generado escepticismo en la comunidad científica, que cuestiona si realmente se trata de una auténtica recuperación de especies o de una manipulación genética con fines mediáticos.

Colossal Biosciences no es la única empresa que explora este campo. Otras iniciativas, como Revive & Restore, también trabajan en proyectos similares, aunque con enfoques distintos. Sin embargo, el modelo de negocio de Colossal, basado en la atracción de inversores con promesas de avances revolucionarios, ha sido objeto de críticas.

Los expertos señalan que, más allá del impacto mediático, la viabilidad científica y ética de estos proyectos sigue siendo un tema de debate. ¿Estamos ante un avance científico sin precedentes o ante una estrategia comercial que exagera sus capacidades?

Fuente: The Verge