Un centro de datos en Georgia esquivó el sistema de facturación durante meses

Un caso en el estado de Georgia ha puesto de manifiesto los riesgos de aprobar proyectos de centros de datos sin actualizar los sistemas de control de agua. Según un informe de Politico publicado el pasado viernes, una de las mayores instalaciones de este tipo en EE.UU. consumió casi 30 millones de galones de agua sin pagar por ello.

El consumo excesivo ocurrió en un momento crítico: mientras los residentes de la zona, afectados por una sequía, recibían advertencias para reducir su uso de agua e incluso reportaban caídas en la presión del suministro.

Conexiones ocultas y facturación irregular

Una investigación de las autoridades de servicios públicos del condado de Fayette (Georgia) reveló que el centro de datos de Quality Technology Services (QTS) disponía de dos conexiones industriales de agua que no estaban siendo supervisadas:

  • Una de ellas había sido instalada sin conocimiento de la compañía de servicios públicos.
  • La segunda conexión no estaba vinculada a la cuenta de la empresa, por lo que no se generaba factura alguna.

Estas irregularidades permitieron que el centro de datos operara durante meses sin que nadie detectara el consumo anómalo, agravando la escasez de agua en una región ya afectada por la sequía.

Un modelo de desarrollo insostenible

El incidente subraya los problemas de un modelo de crecimiento que prioriza la instalación de centros de datos sin evaluar su impacto en los recursos hídricos locales. Muchos municipios aprueban estos proyectos sin contar con sistemas de monitoreo adecuados, lo que puede llevar a situaciones como esta.

Expertos advierten que, sin regulaciones más estrictas, casos similares podrían repetirse en otras regiones de EE.UU., especialmente en estados con estrés hídrico como California, Texas o Arizona.

«Este caso es una señal de alarma para las autoridades locales. La falta de supervisión en el consumo de agua por parte de grandes infraestructuras tecnológicas puede tener consecuencias graves en comunidades ya vulnerables», declaró un portavoz de la asociación de servicios públicos de Georgia.

¿Qué medidas se están tomando?

Tras la investigación, las autoridades del condado de Fayette han anunciado que revisarán los protocolos de aprobación y monitoreo de conexiones de agua para centros de datos. Además, se exigirá a las empresas que informen de cualquier nueva instalación con al menos 90 días de antelación.

Sin embargo, activistas ambientales piden regulaciones más estrictas a nivel estatal y federal, incluyendo límites al consumo de agua por parte de estas infraestructuras y la obligación de utilizar sistemas de refrigeración más eficientes que reduzcan la dependencia del agua.