El running back Seth McGowan, que en 2020 fue arrestado por robo de marihuana, joyas y dinero mientras jugaba en la Universidad de Oklahoma, ha sido seleccionado por los Indianapolis Colts en el draft de la NFL. Tras cumplir tres meses de cárcel y ser expulsado del equipo, McGowan pasó tres años fuera del fútbol universitario antes de regresar en 2023.

McGowan jugó en tres universidades en tres temporadas: primero en Texas College (sin debutar), luego en Butler Community College (2023) y finalmente en New Mexico State (2024) y Kentucky (2025). Su fichaje por los Colts ha generado debate, pero el general manager Chris Ballard justifica su elección con firmeza.

"Soy un defensor de las segundas oportunidades", declaró Ballard. "¿Hasta cuándo vas a seguir castigándolo por algo que ocurrió en el pasado?". El ejecutivo reconoció haber investigado a fondo el historial del jugador y destacó los informes positivos de sus entrenadores anteriores.

Ballard mencionó su amistad con el entrenador de New Mexico State, Tony Sanchez, quien le confirmó que McGowan se vio obligado a cambiar de equipo por motivos económicos. "Tony me dijo que Seth necesitaba irse por una cuestión financiera. Ha demostrado madurez y ha aprendido de sus errores", añadió.

El fichaje refleja la política de los Colts de apostar por jugadores con trayectorias complejas, siempre que demuestren redención. McGowan, de 24 años, tendrá ahora la oportunidad de demostrar su valía en la NFL.