Los Indianapolis Colts han decidido no ejercer la opción de quinto año del contrato de novato de Anthony Richardson, según confirmó Mike Chappell de Fox 59. Esta decisión, que ya se esperaba, refuerza la intención del equipo de buscar un traspaso del quarterback.

El director general de los Colts, Chris Ballard, reconoció este sábado que «no había dedicado mucho tiempo» a evaluar la opción de quinto año, que habría supuesto un pago de 22,48 millones de dólares en 2027 para Richardson. Sin embargo, el plazo para tomar la decisión finalizaba el viernes, y la falta de acción refleja las dudas del equipo sobre su rendimiento actual.

Richardson, elegido en el cuarto puesto del Draft de 2023, solo ha podido disputar 15 partidos como titular debido a una serie de lesiones y a su irregularidad en el campo. Su recuperación de una lesión ocular sufrida en octubre pasado sigue siendo un factor clave en su evolución.

Esta decisión subraya el interés de los Colts por explorar opciones que mejoren su plantilla, especialmente en la posición de quarterback, donde la incertidumbre sobre el futuro de Richardson parece clara.