Substack, la plataforma de newsletters que en su momento fue tendencia, está perdiendo a un número creciente de creadores en favor de competidores menos conocidos. Solo el mes pasado, The Ankler, una de sus publicaciones más populares, anunció su salida hacia una plataforma que le ofrece mayor control sobre su sitio web.
Otros creadores que han abandonado Substack en el último año comparten las mismas quejas: la plataforma ha priorizado cada vez más las funciones sociales, mientras que su modelo de precios estrangula sus ingresos. Aunque en 2024 la plataforma sufrió una fuga de talento debido a su decisión de alojar newsletters con contenido nazi, ahora el problema va más allá de su postura ante el discurso de odio.
Los creadores buscan alternativas que les permitan recuperar el control sobre sus audiencias y sus modelos de negocio, sin depender de las reglas y comisiones de Substack. Plataformas como Ghost, Beehiiv o incluso soluciones propias están ganando terreno entre quienes valoran la independencia y la sostenibilidad económica.
La migración no se limita a pequeños creadores. Medios independientes y publicaciones consolidadas, como The Ankler, también están explorando opciones que les den mayor flexibilidad y menores costes operativos. Este movimiento refleja un cambio en la industria, donde la autonomía y la rentabilidad se han convertido en prioridades absolutas.