El quarterback franquicia de los Patriots, Drake Maye, declaró ayer a los medios que no considera que la relación entre el entrenador Mike Vrabel y la experiodista de la NFL Dianna Russini pueda convertirse en una distracción para el equipo. Sin embargo, sus palabras podrían quedarse cortas ante las nuevas revelaciones.
Según un informe publicado por TMZ el pasado miércoles, Vrabel y Russini alquilaron un barco privado en junio de 2021, cuando el primero aún era entrenador de los Tennessee Titans y la segunda estaba embarazada de su primer hijo. Fuentes cercanas al caso afirmaron que la excursión duró entre dos y tres horas, y que ambos fueron extremadamente cuidadosos para evitar que se tomaran fotos.
Este viaje en barco se suma a una serie de pruebas que sugieren que la relación entre Russini y Vrabel se prolongó durante años. La publicación de imágenes de ambos en un resort exclusivo de Sedona (Arizona) en 2026, donde se les veía muy cercanos, llevó a que otros medios desenterraran fotos de ellos besándose en un bar en 2020 y jugando en un casino en 2024.
La ironía del asunto radica en que cada nuevo detalle sobre la duración y profundidad de su relación solo ha ganado relevancia porque ambos mintieron inicialmente sobre su vínculo y, desde entonces, se han negado a hablar del tema. Vrabel intentó justificarse con una maniobra poco convincente: anunció que asistiría a terapia sin explicar los motivos. Por su parte, Russini ha guardado silencio tras su renuncia en The Athletic. Esta falta de transparencia ha dejado numerosas preguntas sin respuesta, que medios como TMZ y Page Six han ido resolviendo de forma fragmentada.