Tras más de 75 años de historia, Warner Bros. debería conocer bien el arte de lo explosivo. Sin embargo, su CEO, David Zaslav, decidió archivar Coyote vs. Acme alegando que un beneficio fiscal sería más rentable que cualquier taquilla. Pero la película, basada en los icónicos dibujos animados de Wile E. Coyote y la Acme Corporation, no desaparecerá: gracias a la presión de los fans y al apoyo del distribuidor Ketchup Entertainment, llegará a los cines el 28 de agosto de 2026.
Un tráiler con mensaje claro: crítica a Warner Bros.
El primer avance de Coyote vs. Acme no deja lugar a dudas: no perdona a Warner Bros. por su decisión. Dirigida por Dave Green y con guion de Samy Burch (en colaboración con James Gunn y Jeremy Slater), la película sigue a Wile E. Coyote, harto de los productos defectuosos de Acme, que contrata a un abogado idealista, interpretado por Will Forte, para demandar a la empresa.
La trama se complica con la llegada de John Cena como abogado de Acme y Foghorn Leghorn, el dueño de la compañía, quien amenaza a Cena para ocultar sus secretos. En la voz en off final, Leghorn sentencia: «La Corporación Acme lanza esta película solo por motivos contables». Un mensaje directo a Warner Bros. por priorizar deducciones fiscales sobre el legado de Looney Tunes.
Humor, justicia y referencias clásicas
El tráiler mezcla el estilo caótico de los dibujos originales con una comedia judicial. Forte aparece disfrazado como un reportero de investigación, gritando: «Estas empresas creen que pueden hacer lo que quieran. ¡Estamos hartos!». Mientras, Acme recurre al clásico argumento de culpar al usuario por los fallos de sus productos.
Entre los guiños a los clásicos destacan Bugs Bunny en versión drag, Daffy Duck enloquecido y, sorprendentemente, Tweety Bird con una escopeta. Una mezcla que promete risas, pero también reflexión sobre la avaricia corporativa.
¿Podrá Ketchup Entertainment salvar otra película de Warner?
Este no es el primer rescate de Ketchup Entertainment. En 2023, la distribuidora salvó The Day the Earth Blew Up de los recortes de Zaslav, aunque la cinta apenas recuperó su presupuesto. Sin embargo, Coyote vs. Acme tiene un potencial distinto: aprovechar el cariño del público por los personajes de Looney Tunes y combinarlo con una comedia judicial exitosa.
Si logra conectar con el público, la película no solo será un éxito, sino también una broma más contra la estrategia fiscal de Warner Bros. Mientras, los fans ya tienen una razón más para reírse de la decisión de la compañía.