El esperado debut como director de John Travolta, 'Propeller One-Way Night Coach', ha dejado una impresión desastrosa en el Festival de Cannes. Basada en su novela infantil de 1997, la película intenta retratar un viaje formativo de un niño en la era del Jet Set, pero fracasa en casi todos los aspectos.

Desde el primer minuto, queda claro que Travolta no logra transmitir la emoción ni la nostalgia que pretendía. La narrativa, repleta de narración constante por parte del propio Travolta, se siente artificial y forzada, como si el director estuviera descubriendo la interacción humana por primera vez. Los personajes, reducidos a arquetipos superficiales, carecen de profundidad, y las escenas se sienten más como fragmentos de un sueño febril que como una historia coherente.

La estética de la película es otro de sus puntos débiles. Los efectos visuales incompletos, la animación inicial que recuerda a una presentación de PowerPoint y los escenarios que parecen decorados de una comedia de los años 90, dan una sensación de bajo presupuesto y falta de profesionalidad. La banda sonora, por su parte, resulta empalagosa y obstruye en lugar de complementar la experiencia visual.

El protagonista, Jeff (interpretado por Clark Shotwell), viaja por Estados Unidos en avión junto a su madre, descubriendo el mundo del vuelo por primera vez. Sin embargo, el viaje carece de conflicto, desarrollo o significado aparente. Travolta intenta infructuosamente conectar con el espectador, pero su obsesión por la nostalgia de la era del Jet Set no logra trascender. Los pocos destellos de melancolía en la vida de Jeff pasan desapercibidos, y el niño nunca llega a convertirse en un personaje auténtico o memorable.

La película, que apenas supera los 60 minutos, culmina con una aparición inesperada de Travolta que deja más preguntas que respuestas. ¿A quién iba dirigida realmente este proyecto? ¿Qué pretendía lograr el actor y director con esta adaptación? Lo único claro es que 'Propeller One-Way Night Coach' no cumple con las expectativas y se suma a la lista de fracasos cinematográficos recientes.

Fuente: The Wrap