El Steam Controller de Valve no es perfecto, pero tras probarlo durante más de dos semanas, su rendimiento y comodidad lo han convertido en un dispositivo imprescindible para este jugador. Aunque inicialmente se mostró escéptico tras una primera toma de contacto, su experiencia ha cambiado por completo.

Hasta ahora, el Steam Deck en modo portátil era su opción favorita para jugar en el sofá, gracias a su ergonomía y diseño. Sin embargo, el nuevo mando de Valve ha superado todas sus expectativas: ahora prefiere conectar el Steam Deck a la televisión y usar el mando para disfrutar de una experiencia aún más cómoda y precisa.

Tras cientos de horas de uso, este usuario destaca que el mando no solo mejora la jugabilidad en el salón, sino que también ofrece un nivel de personalización que hasta ahora era difícil de encontrar en otros mandos para PC. Aunque reconoce que el dispositivo aún tiene margen de mejora, su relación calidad-precio y su integración con la plataforma Steam lo convierten en una opción muy atractiva para los jugadores más exigentes.

Valve ha logrado combinar lo mejor de un mando tradicional con las ventajas de un sistema operativo completo, permitiendo a los usuarios configurar cada botón y función según sus preferencias. Esto, sumado a su compatibilidad con una amplia gama de juegos, lo posiciona como una alternativa seria frente a los mandos de consola tradicionales.

En definitiva, aunque el Steam Controller no es perfecto, su capacidad para transformar la experiencia de juego en el salón lo convierte en un producto que vale la pena considerar, incluso con sus pequeñas imperfecciones.

Fuente: The Verge