Mientras Prime Video prepara el estreno de Vought Rising para expandir su universo de superhéroes tras el éxito de Gen V, el equipo de The Boys afronta su temporada final con una mezcla de nostalgia y orgullo. Laz Alonso, Karen Fukuhara, Erin Moriarty y el creador de la serie, Eric Kripke, se reunieron el pasado miércoles en un evento de Sony Pictures Television para celebrar el estreno de la quinta temporada, que marca el cierre de siete años de una sátira que redefinió el género superheroico.
En declaraciones a TheWrap, Kripke explicó su enfoque en los personajes:
«Solo intentaba captar la emoción correcta. Quería que cada personaje quedara perfecto. Eso es lo más importante. Sí, tenemos grandes batallas y acción, pero tuve el instinto de que el público merecía despedirse de estos personajes como se merecen».
Moriarty compartió su asombro por el camino recorrido:
«No puedo creer que estemos aquí. Al principio era solo un pequeño proyecto iconoclasta que podría funcionar. La sátira y los elementos absurdos nos encantaban, pero no estábamos seguros de que conectara, ni siquiera con un público nicho, y mucho menos a nivel global como ha ocurrido».
Alonso destacó el reconocimiento logrado por el reparto:
«Pertenecemos a la misma conversación. Aunque es un género de superhéroes, que siempre dificulta que te tomen en serio como actores, siento que, a pesar de eso, aportamos interpretaciones muy sólidas. La serie es tan extravagante que depende de que todo —guion, actuación— esté sincronizado para que el espectáculo no eclipse la historia. Y nosotros priorizamos la historia».
Fukuhara añadió:
«Hemos recorrido un largo camino en representación. Es muy significativo estar incluidas en estas entrevistas de prensa. Nos costó mucho llegar hasta aquí».
El evento también contó con la presencia de actores y creadores de otras producciones de Sony, como Plur1bus, Platonic, For All Mankind, Spider-Noir, Doc y Outlander. Sin embargo, para el equipo de The Boys, el verdadero logro fue que tanto el público como la industria entendieran su visión.
Alonso confesó con ironía:
«No puedo creer que nos hayan dejado salimos con la nuestra, para ser honestos. Muchas de las cosas que criticamos son sobre las mismas personas que financian la serie».Y añadió:
«Pero es un mal necesario hablar de ello, porque es la única forma de mejorar. No pretendemos predicar; somos un espejo, no solo de la sociedad, sino de nosotros mismos. Nuestros superhéroes pueden ser cualquiera, de cualquier género. Nadie se salva: la religión, el entretenimiento, la política... Todos hemos recibido críticas».
La serie, que combina humor negro y crítica social, ha logrado un equilibrio único:
«Nuestra serie se burla de muchas cosas que ya estamos pensando. Es demasiado inapropiado decirlo, pero hay una forma de hacerlo de manera cómica y controvertida, positiva, y nuestro show lo ha conseguido».