Elon Musk compareció este martes ante un jurado en un juicio de alto perfil contra su excompañero de OpenAI, Sam Altman, donde se presentó como un visionario comprometido con el futuro de la humanidad.

Durante su testimonio, Musk repasó su trayectoria desde su infancia en Sudáfrica hasta su llegada a Canadá con solo 2.500 dólares en cheques de viajero y una maleta con ropa y libros. Su relato incluyó hitos como la fundación de Zip2, la venta de PayPal y el desarrollo de empresas que hoy lideran sectores clave como la automoción eléctrica y la exploración espacial.

El magnate tecnológico no solo compartió su pasado, sino que también reafirmó su papel como salvador de la humanidad, una narrativa que ha definido gran parte de su discurso público en los últimos años. Aunque su fortuna lo sitúa como una de las personas más ricas del mundo, Musk insistió en que su motivación va más allá del beneficio económico.

El juicio, que enfrenta a dos de los nombres más influyentes en el sector tecnológico, gira en torno a disputas sobre el futuro de OpenAI y su misión original. Mientras Altman defiende una visión centrada en la inteligencia artificial avanzada, Musk ha abogado por un enfoque más cauteloso, priorizando la seguridad y el bienestar humano.

Los observadores destacan que, más allá de las diferencias estratégicas, este caso refleja la lucha por el control de una de las empresas más poderosas del mundo.

Fuente: The Verge