Un fenómeno silencioso se extiende por universidades y centros de formación superior en todo el país, y su origen está estrechamente ligado a la inteligencia artificial. Según declaró un alto ejecutivo de un banco neoyorquino a la periodista Gillian Tett, de Financial Times, los recién graduados que se autodenominan ‘nativos de IA’ presentan ideas alarmantemente superficiales. Tanto es así que su empresa ha decidido dejar de contratar perfiles STEM con conocimientos avanzados en IA y, en su lugar, prioriza a estudiantes de humanidades.

«Buscamos pensamiento crítico, no solo dominio de herramientas de IA», aseguró el ejecutivo al FT.

En los últimos años, una avalancha de estudios y análisis ha alertado sobre el declive en competencias como la lectura, las habilidades sociales y el razonamiento lógico entre los estudiantes universitarios. Aunque estos problemas ya existían antes de la popularización de la IA, la tecnología parece estar acelerando esta tendencia, especialmente entre los jóvenes que la utilizan como muletas cognitivas.

La situación en la educación superior es tan preocupante que muchos alumnos están delegando sus tareas académicas a chatbots como ChatGPT. Según advierten los educadores, este atajo está afectando incluso su capacidad para participar en debates presenciales.

¿Qué papel juega la universidad?

Aunque las universidades tienen múltiples funciones, una de las más importantes es preparar a los estudiantes para el mercado laboral. Sin embargo, el panorama actual no es alentador. Troy Jollimore, profesor de ética en la Universidad Estatal de California, Chico, advirtió en 2025 en The New Yorker que «un número masivo de estudiantes saldrá de la universidad con títulos, pero sin las competencias básicas para integrarse al mundo laboral».

La paradoja de la 'alfabetización en IA'

Mientras líderes de opinión insisten en la necesidad de formar en ‘alfabetización en IA’ —es decir, saber usar estas herramientas de manera efectiva—, las empresas siguen demandando habilidades tradicionales. A pesar de su potencial revolucionario, la IA aún no ha demostrado un impacto significativo en la productividad en EE.UU. Esto significa que los estudiantes que centran su formación exclusivamente en herramientas de IA podrían enfrentarse a graves dificultades al incorporarse al mercado laboral.

El futuro de la educación y el trabajo

El debate sobre cómo equilibrar la formación en IA con el desarrollo de habilidades humanas esenciales se intensifica. Mientras algunas instituciones apuestan por integrar la tecnología en los planes de estudio, otras advierten sobre los riesgos de priorizarla en detrimento de competencias fundamentales como la escritura, el análisis crítico o la comunicación interpersonal.

Fuente: Futurism