Colin Angle, cofundador de iRobot y figura clave en la creación de robots como el Roomba, ha dado un giro inesperado a su carrera. Tras revolucionar el mercado de los robots domésticos con aspiradoras inteligentes, ahora centra su atención en desarrollar pequeños robots de compañía con diseños peculiares y personalidades definidas.

Estos dispositivos, que recuerdan a mascotas por su interactividad, prescinden de la necesidad de afecto o cuidados tradicionales. En lugar de ello, ofrecen una experiencia de compañía basada en la tecnología y la curiosidad, sin las exigencias emocionales que conllevan los animales de compañía.

Angle, en declaraciones recientes, explicó que su motivación surge de la observación de cómo la tecnología puede mejorar la vida cotidiana. «Queríamos crear algo que fuera útil, entretenido y, sobre todo, accesible», afirmó. Los prototipos presentados hasta ahora destacan por su tamaño compacto, diseños modulares y funciones interactivas que incluyen respuestas a comandos de voz y movimientos autónomos.

¿Cómo funcionan estos robots?

Los nuevos robots de Angle están equipados con sensores avanzados, inteligencia artificial básica y sistemas de navegación que les permiten moverse por espacios domésticos sin chocar con obstáculos. Además, incorporan pantallas o luces LED que expresan emociones simuladas, como felicidad o curiosidad, mediante cambios de color o expresiones faciales simplificadas.

Entre las características más destacadas se incluyen:

  • Interacción por voz: Responden a órdenes básicas como «ven aquí» o «gira».
  • Personalidad programable: Los usuarios pueden ajustar su comportamiento mediante aplicaciones móviles.
  • Modularidad: Algunos modelos permiten añadir accesorios, como ruedas adicionales o brazos robóticos.
  • Bajo mantenimiento: A diferencia de las mascotas, no requieren alimentación, paseos ni visitas al veterinario.

Aunque aún se encuentran en fase de prototipo, estos robots ya han generado expectación en el sector tecnológico. Expertos señalan que podrían ser una alternativa para personas que desean compañía sin las responsabilidades que conllevan las mascotas tradicionales, especialmente en entornos urbanos o para usuarios de avanzada edad.

El futuro de los robots de compañía

Angle no ha revelado detalles sobre cuándo llegarán estos dispositivos al mercado, pero su equipo trabaja en mejorar la autonomía y la capacidad de aprendizaje de los robots. «El objetivo es que sean tan intuitivos que cualquier persona pueda usarlos sin necesidad de formación», comentó.

Mientras tanto, el sector de la robótica de compañía sigue en expansión, con empresas como Sony (con su robot aibo) y Anki (con Vector) ya explorando este nicho. Sin embargo, el enfoque de Angle se diferencia por su simplicidad y enfoque en la accesibilidad, alejándose de los robots de lujo o alta gama.

Fuente: Engadget