La película Mortal Kombat (2021) logró aciertos notables: introdujo a Joe Taslim, Tadanobu Asano y Hiroyuki Sanada en el universo de la saga, llevó las icónicas fatalities del juego a la gran pantalla y presentó a Josh Lawson como un Kano lleno de sarcasmo. Sin embargo, también cometió algunos errores de lore que, en su mayoría, fueron corregidos en la secuela.
Mortal Kombat II eliminó elementos como el arcana y al personaje Cole Young, pero, sobre todo, introdujo un torneo de Mortal Kombat en la trama cinematográfica. Aun así, persiste un detalle pendiente: Kitana, interpretada por Adeline Rudolph, nunca menciona a su hermana clon, Mileena, quien murió en la primera película.
Para Rudolph, este vacío narrativo podría aprovecharse en futuras entregas. «Kitana tiene más de 10.000 años. Podría haber pasado mucho tiempo entre la escena inicial de la primera película y su aparición como adulta», explicó al Hollywood Reporter. «Creo que hay espacio para desarrollar la relación entre ambas, especialmente en una historia centrada en su vínculo fraternal. No cerraría esa puerta».
En cierto modo, las películas reflejan fielmente la complejidad del lore de Mortal Kombat, donde la relación entre Kitana y Mileena es un ejemplo perfecto de su narrativa intrincada. Ambas debutaron en el videojuego Mortal Kombat II (1993) como versiones intercambiables: compartían los mismos movimientos, pero Kitana vestía de azul y Mileena de rosa, con dientes afilados bajo su máscara.
La historia de ambas se remonta a los orígenes del universo. Según se muestra en la nueva película, Kitana fue criada por el emperador Shao Kahn, quien asesinó a su padre, Jerrod, y tomó como esposa a su madre, Sindel, tras conquistar el pacífico reino de Edenia. Desconfiando de la lealtad de Kitana, Kahn ordenó al hechicero Shang Tsung crear un doble de ella. Sin embargo, en un giro típico de la saga, Shang Tsung mezcló el ADN de los Tarkatans, dando a Mileena su característica sonrisa dentada.
Con los años, su relación estuvo marcada por la rivalidad, traiciones y giros argumentales, añadiendo capas a la lucha de Kitana contra Shao Kahn. El reinicio de la saga en Mortal Kombat X (2011) simplificó ligeramente el origen de Mileena, presentándola como el intento de Kahn por crear una hija perfecta. Pero el reboot radical de Mortal Kombat 1 (2023) eliminó por completo la idea del clon, convirtiendo a Mileena en la hija primogénita de Jerrod y Sindel, afectada por el virus Tarkat.
Está claro que la franquicia no tiene reparos en reescribir su propia historia. Simon McQuoid, director de las películas, ha logrado equilibrar el respeto por el lore con el reconocimiento de que gran parte de él es, en esencia, absurdo. Por ello, si Mortal Kombat III llega a materializarse, sería el momento ideal para que Kitana aborde el destino de Mileena, quizás incluso a través de su otra hermana, Jade (Tati Gabrielle).