Long Beach (California).— El panorama de los vehículos eléctricos en Estados Unidos en 2026 es desolador. La administración actual ha eliminado los incentivos fiscales que durante años impulsaron las ventas de estos modelos, mientras que los aranceles han encarecido tanto los vehículos como sus componentes, haciendo que la transición a la electromovilidad resulte aún más inalcanzable para muchos consumidores.
Ante este escenario, fabricantes como Honda han cancelado proyectos de vehículos eléctricos que ya estaban cerca de su producción final. Sin embargo, Ford ha decidido mantener su apuesta por la electrificación con la Universal Electric Vehicle, una plataforma modular anunciada a finales de 2025.
Este sistema está diseñado para servir de base a todos los vehículos eléctricos de la marca en el futuro, optimizando costes y flexibilidad. El desarrollo se ha llevado a cabo principalmente en el Electric Vehicle Development Center (EVDC) de Ford en Long Beach (California), un centro donde Ars Technica tuvo la oportunidad de conocer de primera mano los detalles de esta innovación.
Un centro pionero en la electrificación
El EVDC de Ford en Long Beach no es una fábrica convencional. Aquí, equipos multidisciplinares trabajan en el diseño, prototipado y pruebas de componentes eléctricos bajo un mismo techo. La clave de su enfoque radica en la modularidad: la plataforma puede adaptarse a diferentes tipos de vehículos, desde pickups hasta SUV, reduciendo tiempos y costes de desarrollo.
«La modularidad es esencial para escalar la producción y hacer los vehículos eléctricos más accesibles», explicó un ingeniero del equipo durante la visita. «No solo se trata de electrificar modelos existentes, sino de crear una arquitectura flexible que permita innovar rápidamente».
Desafíos y oportunidades en un mercado complicado
El contexto actual no es el más favorable para los vehículos eléctricos. La eliminación de la subvención federal de hasta 7.500 dólares por compra y el aumento de los aranceles —que han encarecido componentes como baterías y semiconductores— han frenado el crecimiento del sector. Aun así, Ford confía en que su estrategia a largo plazo le permita mantenerse competitivo.
«Estamos invirtiendo en tecnología que no solo cumpla con las regulaciones actuales, sino que también nos prepare para un futuro donde la demanda de vehículos eléctricos pueda repuntar», declaró un portavoz de la compañía. «La plataforma Universal Electric Vehicle es un paso fundamental en esa dirección».
¿Qué hace diferente a esta plataforma?
- Diseño unificado: Todos los vehículos eléctricos de Ford compartirán componentes clave, reduciendo costes de producción y mantenimiento.
- Escalabilidad: La arquitectura permite adaptarse a diferentes tamaños y tipos de carrocería, desde furgonetas hasta pickups.
- Innovación acelerada: Al centralizar el desarrollo, Ford puede implementar mejoras tecnológicas más rápido, como baterías de mayor autonomía o sistemas de carga ultrarrápida.
- Sostenibilidad: La plataforma está diseñada para ser compatible con materiales reciclados y procesos de fabricación más eficientes.
Aunque el precio final de los vehículos que utilicen esta plataforma aún no se ha anunciado, fuentes internas sugieren que podría situarse en torno a los 30.000 dólares, un rango competitivo en el segmento de pickups eléctricas.
«Ford no está solo en esta carrera, pero su enfoque modular podría darle una ventaja en un mercado cada vez más fragmentado», señala un analista del sector.
Con este movimiento, la compañía no solo busca mantener su liderazgo en el segmento de pickups —su mercado tradicional—, sino también posicionarse como un actor clave en la transición hacia la movilidad eléctrica, incluso en un entorno económico adverso.