Dos hermanos gemelos de 34 años, Muneeb y Sohaib Akhter, han sido condenados a prisión tras cometer un grave error: olvidar detener una grabación en Microsoft Teams mientras borraban 96 bases de datos del gobierno de Estados Unidos. El incidente ocurrió justo después de ser despedidos de su empleador, la empresa federal Opexus, que descubrió que ambos habían sido condenados previamente por fraude cibernético.

Lo que comenzó como un plan para cometer pequeños delitos informáticos —como el robo de millas aéreas— se convirtió en un grave delito federal. Según las autoridades, los hermanos actuaron con torpeza, incluso recurriendo a la inteligencia artificial para intentar encubrir sus acciones, sin darse cuenta de que su conversación estaba siendo grabada en tiempo real.

La grabación, que incluía una transcripción literal de sus diálogos durante la hora que duró el borrado, reveló su falta de profesionalismo y su confianza en métodos rudimentarios para evitar ser detectados. En lugar de utilizar canales cifrados o herramientas avanzadas, los gemelos hablaron en la misma habitación donde residían en Arlington, Virginia, sin sospechar que su conversación quedaba registrada.

La fiscalía presentó como prueba principal la grabación de Teams, que capturó cada palabra pronunciada por los hermanos mientras ejecutaban el ataque. Este error técnico no solo delató sus intenciones, sino que también proporcionó a las autoridades una evidencia contundente para su procesamiento.

El caso ha generado sorpresa por la ingenuidad de los acusados, quienes, a pesar de sus conocimientos técnicos, cometieron un fallo garrafal que aceleró su caída. La sentencia refleja la importancia de la ciberseguridad y las consecuencias de subestimar los sistemas de grabación en entornos laborales.