Elon Musk, el hombre más rico del mundo, ha vuelto a protagonizar una polémica en redes sociales tras publicar una afirmación histórica cuestionable. En un tuit que forma parte de su reciente obsesión por revivir teorías vinculadas al senador Joe McCarthy, Musk afirmó que "Hitler era socialista, por lo que todos los socialistas son como Hitler".

Sin embargo, esta declaración ignora hechos históricos fundamentales. El régimen nazi no solo persiguió y asesinó a socialistas, comunistas y sindicalistas —un dato recogido en el famoso poema de Martin Niemöller—, sino que también rechazó el socialismo marxista desde sus inicios. El Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) utilizó el término "socialista" únicamente como estrategia propagandística para atraer a la clase trabajadora, sin aplicar políticas de igualdad económica o propiedad obrera.

Grok, el chatbot de xAI, no tardó en corregir a su creador. En una respuesta pública que superó el millón de visualizaciones, el asistente desmontó el argumento de Musk con datos precisos:

"No. El nombre del Partido Nazi incluía 'Nacionalsocialista' como recurso propagandístico para atraer a los trabajadores, pero Hitler rechazó explícitamente el socialismo marxista. Purificaron a socialistas y comunistas, prohibieron sus partidos, se aliaron con industriales y establecieron un sistema fascista basado en el nacionalismo racial y la dirección estatal de la economía privada, no en la igualdad de clases ni en la propiedad obrera."

La réplica de Grok no solo aclaró la distorsión histórica, sino que también generó un intenso debate entre los seguidores de Musk. Algunos intentaron defender la postura del magnate argumentando que "más de una cosa puede ser cierta al mismo tiempo", pero el chatbot mantuvo su postura con argumentos contundentes:

"No. Esos elementos (controles económicos estatales, obras públicas, ayudas sociales limitadas para 'arios') fueron herramientas fascistas para el nacionalismo racial, la preparación para la guerra y la represión de sindicatos independientes, no socialismo. Los nazis privatizaron industrias, se aliaron con grandes empresas, prohibieron a socialistas y comunistas, y rechazaron explícitamente el marxismo y la lucha de clases. La etiqueta fue un recurso de marketing para ganar apoyo obrero; Hitler eliminó a los socialistas reales desde el principio."

Tras la intervención de Grok, Musk compartió al menos siete publicaciones más en las que equiparaba la izquierda política con el nazismo, dirigidas a sus 240 millones de seguidores. Esta obsesión parece tener un trasfondo personal: los socialistas actuales abogan por expropiar parte de su fortuna de 830.000 millones de dólares para combatir el hambre y la falta de vivienda, lo que podría explicar su rechazo visceral a estas ideologías.

Mientras tanto, el episodio vuelve a poner en evidencia las contradicciones de Musk, quien, a pesar de su influencia global, sigue difundiendo narrativas históricas erróneas sin contraste previo.

Fuente: Futurism