La compañía Instructure, dueña de la plataforma educativa Canvas, ha confirmado que logró un acuerdo con el grupo de hackers ShinyHunters tras el ciberataque sufrido la semana pasada. El objetivo era evitar la publicación de 3,5 terabytes de datos robados, que incluían información sensible de estudiantes.
Antes de que Canvas fuera temporalmente desconectada, ShinyHunters amenazó con filtrar los datos si no se cumplían sus exigencias económicas. Sin embargo, Instructure asegura que, gracias al pacto alcanzado, los piratas informáticos han devuelto la información sustraída y garantizan que «ningún cliente de Instructure será extorsionado» como consecuencia del incidente.
Aunque la compañía no ha detallado los términos del acuerdo, fuentes cercanas al caso indican que se habría realizado un pago no especificado para recuperar los datos. Este tipo de negociaciones, conocidas como ransomware negotiations, son cada vez más frecuentes en el panorama actual de ciberseguridad.
El incidente ha reavivado el debate sobre la protección de datos en plataformas educativas, especialmente en un contexto donde el teletrabajo y la educación en línea han ganado peso. Expertos en ciberseguridad advierten sobre la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad para prevenir futuros ataques.