Un hito cuántico, pero sin impacto real en Bitcoin
El pasado 24 de abril, el proyecto Project Eleven otorgó su Q-Day Prize a Giancarlo Lelli, un investigador que logró descifrar una clave privada de 15 bits de una curva elíptica a partir de su clave pública. Para ello, utilizó hardware cuántico accesible al público, en lo que se considera la mayor demostración pública hasta la fecha de un ataque que, en teoría, podría amenazar sistemas como Bitcoin y Ethereum en el futuro.
El premio consistió en un Bitcoin, en un giro irónico: el investigador ganó la criptomoneda al romper una versión simplificada de la matemática que protege Bitcoin. Sin embargo, una clave de 15 bits está muy lejos de la seguridad real de Bitcoin, que utiliza claves de 256 bits. Actualmente, no existe ningún ordenador cuántico público capaz de romper las carteras reales de Bitcoin.
El contexto que rodea al avance
Este logro llega en un momento en el que el debate sobre la seguridad cuántica gana fuerza. En el mismo mes, Google redujo sus estimaciones de recursos necesarios para romper claves ECDLP-256 y estableció un plazo hasta 2029 para migrar a sistemas resistentes a ataques cuánticos.
¿Cómo se logró el descifrado?
Lelli empleó una variante del algoritmo de Shor, diseñado para resolver el problema del logaritmo discreto en curvas elípticas, la base matemática de los esquemas de firma de Bitcoin. Su objetivo era recuperar una clave privada a partir de una clave pública dentro de un espacio de búsqueda de 32.767 combinaciones posibles.
El concurso Q-Day Prize exigía a los participantes romper la clave ECC más grande posible en un ordenador cuántico, sin atajos clásicos ni trucos híbridos. El resultado de 15 bits de Lelli superó en 512 veces el récord anterior, establecido por Steve Tippeconnic en septiembre de 2025 con una clave de 6 bits. Según Decrypt, la máquina ganadora contaba con unos 70 qubits, y un panel independiente de investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison y qBraid validó la presentación.
¿Qué significa este avance para Bitcoin?
El experto en criptografía Moxie Marlinspike comparó el hallazgo con forzar una cerradura de juguete con herramientas que, en el futuro, podrían abrir una caja fuerte. Aunque el método es el mismo, la escala es radicalmente distinta: la seguridad de Bitcoin sigue intacta.
El artículo destaca varios puntos clave para evitar malinterpretaciones:
- No se hackeó Bitcoin: El artículo aclara que ningún ordenador cuántico conocido puede romper las carteras reales de Bitcoin hoy en día.
- El ataque es teóricamente relevante: Lelli usó el mismo tipo de ataque (variante de Shor) que podría amenazar a Bitcoin en el futuro, pero en una versión simplificada.
- Las reglas del concurso fueron estrictas: Los participantes debían demostrar el ataque sin recurrir a métodos clásicos o híbridos, lo que refuerza la validez del resultado como hito cuántico.
- El avance es significativo, pero limitado: El salto de 6 bits a 15 bits (512 veces más) muestra que la frontera de demostraciones públicas avanza, aunque aún queda un largo camino para amenazar a Bitcoin.
¿Cuándo podría ser un riesgo real?
Los expertos coinciden en que, aunque los ordenadores cuánticos avanzan, la amenaza real para Bitcoin sigue siendo lejana. Las claves de 256 bits actuales requieren ordenadores cuánticos con millones de qubits estables, algo que, según las estimaciones más optimistas, no será posible antes de varias décadas.
Mientras tanto, proyectos como Project Eleven y empresas como Google trabajan en preparar a los sistemas actuales para la era post-cuántica, estableciendo plazos como el de 2029 para migrar a algoritmos resistentes a ataques cuánticos.
Conclusión
El logro de Lelli es un avance importante en el campo de la computación cuántica y la criptografía, pero no representa una amenaza inmediata para Bitcoin ni para otras criptomonedas. Más bien, sirve como recordatorio de la necesidad de prepararse para un futuro en el que los ordenadores cuánticos puedan romper los sistemas actuales de cifrado.