El presentador y humorista John Oliver volvió a demostrar por qué es uno de los críticos más incisivos de la industria tecnológica. En el último episodio de su programa Last Week Tonight en HBO, Oliver dedicó su monólogo a desmontar los chatbots de inteligencia artificial (IA), tachándolos de herramientas "útiles" pero con un coste devastador.

Con su característico estilo sarcástico, Oliver arrancó su intervención con una pregunta retórica: ¿Realmente los chatbots de IA nos ahorran tiempo al escribir correos electrónicos? Su respuesta fue contundente: "Sí, pero a cambio de todo lo demás en la Tierra".

El presentador profundizó en los riesgos de estos sistemas, señalando que fueron lanzados al mercado sin evaluar adecuadamente sus consecuencias. Como ejemplo, citó la plataforma Character.AI, que enfrenta múltiples demandas tras descubrirse que varios adolescentes que desarrollaron vínculos emocionales intensos con sus chatbots acabaron suicidándose.

Oliver reprodujo declaraciones del CEO de la compañía, Noam Shazeer, quien en 2023 defendió la implementación acelerada de estos sistemas. Shazeer llegó a afirmar que la IA estaba lista para una "explosión" inmediata, "no dentro de cinco años, cuando resolvamos todos los problemas". Sin embargo, esos problemas —como psicosis inducida por IA, suicidios, asesinatos y tiroteos masivos— ya se han materializado.

Con ironía, Oliver comparó la actitud de Shazeer con el eslogan fallido del dirigible Hindenburg: "No es buena señal que alguien describa una IA no probada con lo que suena como un eslogan fracasado del Hindenburg". Y añadió: "El problema de no esperar a solucionar los fallos de un producto es que lanzas algo lleno de problemas".

El presentador también dirigió sus críticas hacia el CEO de OpenAI, Sam Altman, por restar importancia a los riesgos de los modelos de IA en su interacción con menores. Altman reconoció en una entrevista que "habrá problemas", pero confió en que la sociedad encontrará formas de mitigarlos. Oliver replicó con sarcasmo: "¡Ah, tranquilos, chicos! Sam Altman ha creado un bot suicida peligroso, pero nosotros tendremos que averiguar cómo hacerlo seguro para él".

En la parte final de su intervención, Oliver destacó una paradoja en la industria de la IA: el hecho de que las empresas insistan constantemente en que sus modelos son cada vez más seguros parece una admisión implícita de que sus productos no estaban listos para salir al mercado.

No obstante, reconoció que, pese a sus fallos, muchas personas dependen de estos sistemas, lo que obliga a la sociedad a abordar el problema con cautela. "¿Cómo podemos, como sociedad —que, según Altman, es muy buena 'mitigando los efectos negativos'—, empezar a hacer frente a la proliferación masiva de la IA?", se preguntó Oliver. Su respuesta fue igual de mordaz: "Idealmente, retrocederíamos hasta 1990 y lanzaríamos estas empresas a un volcán. Pero, por desgracia, eso no es viable. ChatGPT te dirá que sí, pero en realidad no lo es".

Fuente: Futurism