La polémica en torno al jugador profesional de Pokémon Go, conocido como Firestar73, sigue escalando tras la decisión de Play! Pokémon —filial de The Pokémon Company— de mantener su descalificación en el Campeonato Regional de Orlando 2026. Aunque el jugador había ganado el torneo, la compañía alegó conductas disruptivas durante la final como motivo para anular su victoria.

En un comunicado, Play! Pokémon detalló que, durante la Gran Final, Firestar73 habría golpeado y sacudido la mesa repetidamente, afectando tanto a los rivales como a la retransmisión en directo. Estas acciones, según la organización, violaban las normas de integridad competitiva y justificaban la sanción. Sin embargo, la decisión ha sido recibida con escepticismo por parte de la comunidad.

¿Celebración o infracción?

El comunicado de Play! Pokémon generó aún más confusión al reconocer que celebrar una victoria es positivo, pero advirtió que las acciones que alteren el juego pueden ser penalizadas. La ambigüedad en las normas ha llevado a muchos a cuestionar si la descalificación se debió realmente a la euforia o a una interpretación estricta de las reglas.

Firestar73, por su parte, negó rotundamente las acusaciones. En un tuit, afirmó que el incidente alegado no afectó en absoluto al desarrollo del juego y que, sin embargo, decidió el resultado del torneo. «La sección 2.1 de las normas requiere...», escribió, insinuando que la decisión podría basarse en una mala aplicación del reglamento.

La comunidad reacciona

La polémica ha reavivado el debate sobre la flexibilidad de las normas en los torneos de Pokémon Go, un juego que, por su naturaleza dinámica, dificulta mantener la compostura en momentos clave. Jugadores como Hungrybox, cofundador de Team Liquid y experto en *Smash Bros*, criticaron la decisión en redes sociales: «Pokémon Go es un juego de acción en el que los jugadores no paran de tocar la pantalla durante cinco minutos por partida. Es natural mostrar exasperación», argumentó.

Mientras tanto, la comunidad exige transparencia. ¿Fue una sanción justa o un exceso de celo por parte de los jueces? El caso de Firestar73 ha puesto en tela de juicio no solo las normas, sino también la capacidad de los organizadores para aplicarlas de manera coherente en un deporte en constante evolución.

Fuente: Aftermath