El NFL Draft es un espectáculo televisivo en el que los protagonistas son los jugadores invitados a subir al escenario, abrazar al comisionado, mostrar su nueva camiseta y someterse a una intensa ronda de entrevistas con los medios. Sin embargo, cuando un jugador rechaza la invitación, el evento pierde parte de su brillo, especialmente en ediciones con menos figuras destacadas.

En el draft de esta noche, el quarterback de Indiana Fernando Mendoza, considerado el probable número 1 en la selección de los Oakland Raiders, declinó la invitación. La liga, sin embargo, no se conformó con un simple «no». Según Chris Tomasson, periodista de Denver Gazette, la NFL contactó con el exjugador y miembro del Salón de la Fama Peyton Manning para que intentara convencer a Mendoza de asistir.

Manning accedió a la petición, pero Mendoza mantuvo su postura. El propio jugador explicó su decisión en una entrevista en The Rich Eisen Show, dejando claro que se trataba de una elección personal.

Aunque la liga busca potenciar el espectáculo televisivo, es importante recordar que las decisiones de los jugadores sobre su asistencia deben ser respetadas. No hay indicios de que una compensación económica hubiera cambiado la mente de Mendoza, pero sí es justo que quienes participan en el evento reciban algo más que el reembolso de gastos de viaje y alojamiento.

Todos los participantes en el draft televisado de esta noche —desde los elegidos hasta los invitados especiales— recibirán una remuneración. Los verdaderos protagonistas del evento merecen, al menos, una compensación acorde a su papel en el espectáculo.