Los antibióticos en recién nacidos: beneficios y riesgos ocultos

Los antibióticos son fundamentales para salvar vidas, especialmente en recién nacidos, pero su uso temprano puede dejar una huella duradera en su sistema inmunitario. Investigadores de la Universidad de Rochester Medicine han descubierto que la exposición a estos fármacos en las primeras etapas de la vida altera el equilibrio natural de bacterias en el intestino de los bebés y, además, afecta a los pulmones, modificando la programación de sus células inmunitarias.

Un cambio que persiste en el tiempo

Según el estudio, publicado en Mucosal Immunology, los antibióticos transforman las células inmunitarias de los pulmones de un estado de "ofensiva", donde están preparadas para responder agresivamente a amenazas externas, a un estado de "defensa", centrado en el control del daño y la reparación. Estos cambios no son temporales: persisten hasta la edad adulta en modelos animales, lo que podría explicar por qué algunos niños que recibieron antibióticos al nacer desarrollan más problemas respiratorios con el tiempo.

"Este estudio no sugiere que los médicos deban evitar los antibióticos cuando son necesarios. Son una herramienta vital para prevenir enfermedades graves e incluso la muerte en bebés."

— Dr. Hitesh Deshmukh, jefe de Neonatología del Hospital Golisano de Niños de la Universidad de Rochester y autor principal del estudio

El equilibrio entre beneficio y riesgo

Los antibióticos son ampliamente utilizados en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) y en las salas de recién nacidos. Aunque reducen el riesgo de infecciones, también eliminan bacterias beneficiosas, lo que puede provocar efectos secundarios como diarrea, mayor susceptibilidad a asma y alergias en etapas posteriores de la vida.

El equipo de investigación analizó las células inmunitarias de los pulmones en ratones recién nacidos y las comparó con las de ratones adultos. Tras administrar antibióticos a los recién nacidos, observaron cambios significativos en la expresión génica que controla la respuesta pulmonar a las infecciones. Por ejemplo, se redujeron las señales que activan la respuesta contra virus, esenciales en las primeras etapas de la vida, mientras que aumentaron las relacionadas con la reparación de tejidos, típicas de los adultos.

Consecuencias a largo plazo

Lo más preocupante para los científicos es que estos cambios no desaparecieron con el tiempo. Los ratones que recibieron antibióticos al nacer mantuvieron diferencias significativas en sus células inmunitarias pulmonares incluso en la edad adulta joven. Esto sugiere que las alteraciones ocurridas en la ventana crítica del desarrollo neonatal pueden tener efectos duraderos.

"En los bebés, el microbioma intestinal está en constante evolución. Cualquier alteración temprana puede propagarse y amplificarse con el tiempo", explica Deshmukh. El equipo espera que estos hallazgos impulsen nuevas estrategias, como proteger el microbioma durante los tratamientos con antibióticos o desarrollar terapias dirigidas para bebés cuyo sistema inmunitario haya sido alterado prematuramente.

Hacia un uso más seguro de los antibióticos en neonatos

El estudio se basa en un análisis de tejido pulmonar donado en el Hospital Golisano de Niños de la Universidad de Rochester. Los investigadores subrayan que, aunque los antibióticos son indispensables, es crucial entender sus efectos secundarios para minimizar riesgos.

"Esperamos que estos resultados guíen enfoques innovadores que protejan el microbioma durante los tratamientos o que desarrollen terapias específicas para apoyar a los bebés con alteraciones en su programación inmunitaria temprana"

— Uday Pandey, investigador postdoctoral y coautor del estudio