La racha de malos resultados para los equipos deportivos de Boston ha sido notable en los últimos meses. Los Red Sox arrancaron la temporada con un rendimiento decepcionante y despidieron a todo su cuerpo técnico. Los Bruins, por su parte, cayeron eliminados en primera ronda de los playoffs de la NHL ante los Buffalo Sabres. Los Patriots sufrieron una humillante derrota en el Super Bowl LX, y ahora los Celtics han protagonizado uno de los mayores fracasos en la historia de la NBA.
El colapso de los Celtics fue histórico. Hasta su derrota en el séptimo partido el pasado sábado, el equipo de Boston mantenía un récord imbatible de 32-0 cuando lideraba una serie por 3-1. En cambio, los 76ers llegaban a ese escenario con un historial de 0-18 en playoffs. Además, la victoria de Filadelfia supuso su primer triunfo sobre los Celtics en una serie de postemporada desde 1982.
Tras este descalabro, el programa Inside the NBA de ESPN no perdió la oportunidad de burlarse de la ciudad con un montaje gráfico titulado "Gone Fishing" ("Se fueron de pesca"). En la imagen, aparecían jugadores de los Celtics junto a figuras destacadas de Boston, como el entrenador de los Patriots, Mike Vrabel, y la exreportera de la NFL Dianna Russini, sentados en la proa de un barco, en clara alusión al hundimiento del Titanic.
"¿Quiénes son las dos personas en la proa?" —preguntó Kenny Smith, quizá buscando que alguien abordara el tema—. "No los conozco".
"Para, para" —suplicó Charles Barkley—.
"Ahí solo veo a Ben Affleck y Matt Damon, a Tatum y Brown" —añadió Ernie Johnson—. "No veo nada más".
El chiste no pasó desapercibido, especialmente en un contexto en el que los rumores sobre la relación entre Vrabel y Russini han estado en el centro de la actualidad deportiva. De hecho, el entrenador de los Patriots se ausentó de la última jornada del Draft de la NFL 2026 para asistir a sesiones de terapia, en un intento por "convertirse en la mejor versión de mí mismo".
Mientras tanto, los aficionados de Boston tendrán que seguir aguantando bromas como esta, al menos hasta que los equipos demuestren un cambio de rumbo.