El empresario chino Justin Sun, conocido por su vinculación con criptomonedas y su apoyo al expresidente Donald Trump, ha presentado una demanda contra World Liberty Financial (WLF), una firma cripto asociada a Trump, acusándola de prácticas fraudulentas y de poner en riesgo sus inversiones.

Según la demanda, Sun invirtió 45 millones de dólares en WLF tras la victoria electoral de Trump en 2024. Sin embargo, la empresa congeló todos sus tokens sin justificación, impidiéndole participar en votaciones y amenazando con destruirlos. En un mensaje publicado en la red social X, Sun declaró:

«He intentado resolver este asunto de buena fe con el equipo de World Liberty Project sin recurrir a acciones legales. Pero se han negado a desbloquear mis tokens y restaurar mis derechos como titular. No me han dejado otra opción que acudir a los tribunales».

Además, la demanda alega extorsión: WLF habría intentado forzar a Sun a impulsar su stablecoin USD1 en la red TRON, bajo amenaza de represalias si se negaba. La empresa aún no ha emitido un comunicado al respecto.

Este no es el primer escándalo en el que Sun se ve involucrado. En 2023, fue acusado de promocionar valores no registrados y de manipular el mercado mediante operaciones ficticias (wash trading) para dar apariencia de liquidez a un token. También pagó a celebridades como Jake Paul o Lindsey Lohan para promocionar su criptomoneda sin revelar su compensación.

Curiosamente, el caso fue archivado tras el regreso de Trump a la presidencia, cuando este presionó a la SEC para que lo cerrara. Ahora, Sun parece estar sufriendo las mismas tácticas que, según las acusaciones, él mismo habría utilizado.