Los usuarios de Windows ya no tendrán que interrumpir sus tareas, como jugar o trabajar, para instalar actualizaciones automáticas. Microsoft ha anunciado cambios significativos en Windows Update, disponibles inicialmente en los canales Insider Dev y Experimental.
Entre las novedades más esperadas destaca la posibilidad de pausar las actualizaciones hasta 35 días, un límite que puede renovarse de forma indefinida. Esta medida responde a las quejas recurrentes de los usuarios sobre la interrupción de sus actividades por actualizaciones forzosas.
El pasado mes, Microsoft comunicó una serie de mejoras para Windows 11, centradas en reducir las molestias causadas por las actualizaciones. En un comunicado publicado el pasado viernes, la compañía explicó que los usuarios podrán extender la fecha de finalización de la pausa tantas veces como deseen.
Estos cambios forman parte de un esfuerzo más amplio para mejorar la experiencia de usuario en Windows 11, abordando críticas comunes como la falta de flexibilidad en las actualizaciones. La medida llega tras años de solicitudes por parte de la comunidad para ofrecer un mayor control sobre cuándo y cómo se instalan las actualizaciones del sistema.