Un colectivo sin ánimo de lucro, integrado en el creciente movimiento de centroizquierda 'Abundancia', está elaborando una agenda política para 2028 con el objetivo de reformar regulaciones que, según su análisis, han perjudicado los avances demócratas en áreas clave como sanidad, vivienda, energía y más.

La Iniciativa Abundancia Inclusiva se suma a otros grupos progresistas que ya compiten por definir las prioridades de la próxima administración demócrata, así como por influir en la selección de sus cargos. Las fuerzas pro-Abundancia han ganado relevancia en este debate, presionando a los demócratas para que aborden políticas que, en su opinión, han dañado la imagen del partido.

Sin embargo, algunos sectores de la izquierda demócrata ven este movimiento como un intento de grandes corporaciones para evitar regulaciones más estrictas.

Objetivos y líneas de acción

La Iniciativa Abundancia Inclusiva —que cuenta con un comité de acción política independiente— publicará este año informes sobre políticas en vivienda, sanidad, energía, inmigración para trabajadores cualificados y asuntos familiares. Derek Kaufman, filántropo y exejecutivo de J.P. Morgan Chase y Citadel, fundó esta organización en 2023 y declaró:

«Los próximos dos años estarán marcados por debates sobre cómo recuperar el progresismo en el progresismo. Pero un mensaje atractivo no es suficiente: los líderes también necesitan un plan político que evite repetir los errores del pasado».

Kaufman busca ampliar el alcance de la agenda Abundancia a otras áreas políticas. Hasta ahora, el debate se ha centrado principalmente en temas como la vivienda y la simplificación de permisos de construcción.

Nicholas Bagley, exasesor legal de la gobernadora de Michigan Gretchen Whitmer y profesor en la Facultad de Derecho de Michigan, se ha unido al proyecto como colaborador.

La batalla interna en el Partido Demócrata

Entre bastidores, se desarrollan dos grandes disputas en la izquierda estadounidense: la pugna por la candidatura presidencial demócrata en 2028 y la lucha por definir la agenda y el equipo de la próxima administración. Muchos exfuncionarios de la Casa Blanca de Biden creen que, aunque el presidente centrista ganó la nominación y las elecciones en 2020, fueron los progresistas —como las senadoras Elizabeth Warren y Bernie Sanders— quienes marcaron la política y el personal durante su mandato.

Algunos sectores del centro del partido buscan evitar que esto se repita. En el último año han surgido varios grupos para influir en el futuro demócrata, como Project 2029, una respuesta progresista al Project 2025 de la Fundación Heritage, que fue clave en la agenda conservadora durante la era Trump.

Project 2025 fue un lastre para Trump en las elecciones de 2024, aunque él negó que reflejara su programa. Sin embargo, muchos de sus impulsores ocupan ahora cargos clave en su administración, como Tom Homan (encargado de fronteras), Brendan Carr (presidente de la FCC) y Russ Vought (director de la Oficina de Presupuesto), quienes han aplicado parte de sus propuestas.

Críticas y alianzas

Algunos demócratas de izquierda acusan al movimiento Abundancia de ser un intento de sectores corporativos para suavizar regulaciones bajo una nueva imagen. Kaufman rechaza esta idea y asegura que su informe, titulado «La Agenda Abundancia», busca ser atractivo tanto para el centro como para la izquierda del partido. El consejo asesor de la iniciativa incluye miembros del Instituto Roosevelt —vinculado al progresismo— y del Instituto Searchlight —de línea más heterodoxa—.

Fuente: Axios